20/12/2013
“Las mujeres de ahora, solo se enamoran de las circunstancias, no del motivo”… leí esto en un muro y quedé 0-o
No sé cuántas veces leí hoy este reclamo masculino, proveniente a gritos de diferentes voces, de diferentes maneras, pero con el mismo mensaje. Me pregunto si es que el tiempo nos consumió, o si ya los roles de los que se enamoran no se asumen por la vanidad de ser más fuerte. Además, “las circunstancias” (casi siempre los recursos económicos o el status) más bien dejan poco qué decir de una verdadera mujer.
Pero una cosa es ser fuerte y otra, ser una piedra, dejarse perder el corazón y los sentimientos en una tonta guerra posmoderna de una falso feminismo que nos aleja de nuestra suave naturaleza femenina; esa naturaleza que nos pinta verdes, maravillosas, iluminadas como los helechos que recorren los jardines, como libélulas que bailan en el aire, que cantan versos de ilusiones que son realizables.
Mujer de hoy, ayer, mañana: si un hombre rompió tu corazón, recuerda que fue sólo un hombre. Que tu femineidad no sea solamente usar tacones, profesionalizarte y ser hermosa. Sigue viviendo tu entrañable fortaleza, sigue caminando tu paseo en la vida, pero no te permitas perder la aventura del amor, de hallar en un hombre su esencia que te ama.