11/07/2019
La Piedra del Destino
El origen de los scones es escocés, son típicos de la cocina inglesa, y su nombre se vincula con La Piedra del Destino: The Stone of Destiny.
La historia cuenta que siglos atrás las tribus del norte de Escocia vieron impactar una gran roca que despedazó las llanuras y las convirtió en acantilados. Esa colisión fue considerada por las tribus como una señal profética de un nuevo imperio. Luego de una larga caminata, llegaron hasta el lugar del impacto y decidieron guardar un pedazo de la misma como un tesoro. A esa piedra divina la llamaron La Piedra del Destino. La misma se heredó secretamente a través de los siglos hasta la era de los copistas, cuando se comenzó a colocar debajo del trono de cada rey escocés. El rey de Inglaterra, Eduardo I, deseoso de la posesión de la piedra divina, organizó una contienda para conquistar Escocia y apropiarse de la misma. Tiempo después, la roca llegó a la Abadía de Westminster en Londres y se mantuvo en secreto.
Un joven repostero refugiado en la Abadía de Scone recordó aquella tan codiciada piedra y con nostalgia rememoró los bollos de pan que se hacían en su casa durante los años de guerra. A partir de allí comenzó a elaborar unos panecillos amorfos que visualmente no fueron del agrado de los monjes, pero al probarlos quedaron fascinados. Estos panes fueron rápidamente distribuidos por el pueblo, lo cual ayudó a calmar el hambre de los más empobrecidos. Este nuevo panecillo, que nació a partir del recuerdo de la roca divina, se llamó scone