22/10/2021
Es increíble como nosotros los imperfectos pasamos la vida tratando de encajar, pertenecer y tener alguna afinidad con un grupo de personas que muestren tener algo en “común” con nosotros.
Pasamos demasiado tiempo enfocándonos en cómo hacer que la sociedad nos acepte y nos vea como una persona “normal” para que nos observen como uno de ellos.
Caemos en la dicotomía de autoflagelarnos pensando que nos estamos haciendo algún bien, con tal de cumplir con los estereotipos creados por la sociedad.
Este daño a nosotros mismos se produce en todas las áreas de nuestra vida, comenzando por la emocional cuando nos obligamos a estar en un lugar y con personas que sabemos que no nos convienen y que nos hacen daño.
Luego, el área financiera obligándonos a gastar más dinero del que podemos solo por impresionar a los demás.
Terminando en el área de la salud trayéndonos complicaciones físicas por toda esta presión que ejercemos sobre nosotros mismos.
Entonces… ¿La solución es no pertenecer a nada?
La respuesta es NO, porque siempre perteneceremos a algo…
La verdadera solución es NO APARENTAR, esto se logra estando en el lugar y con personas con las que te sientas libre, sin necesidad de reprimir algo de tu ser para ser aceptad@.
En fin, si donde estas y con quien estas no te sientes libre, estas en el lugar y con las personas equivocadas.
Dios te asigno otro lugar y otras personas…