10/09/2012
CUANDO ES REALIDAD O VERDAD ¿…?
No podemos comprender LA REALIDAD O LA VERDAD aceptando únicamente el objeto, fenómeno o cosa −como se le quiera llamar− percibido a través de nuestros sentidos; escuché que “Esteban era bueno”, “me dijeron que el ferrocarril carece de utilidad”, “el SATELITE SIMON BOLIVAR ESTA PERDIDO EN EL ESPACIO”, “el sida se trasmite por un beso”, “Maracay es intransitable”, “Carlos es un mal padre”, etc. Fíjense, aquí se presentan varios fenómenos u objetos captados por el sujeto a través de sus sentidos: me dijeron, escuché y vi.
Ahora bien, dentro del pensamiento de La Modernidad o Pensamiento Cartesiano (paradigma positivista), la realidad o verdad es tal como se muestra ante nuestros ojos, por lo cual, la mente del sujeto es una caja vacía que recibe esta realidad única o universal y la acepta sin razonamiento alguno. Este vi, escuché y me dijeron fuera del marco científico es un doxa, es un aparecer −simplemente apariencia−. Así, se nos inoculó secularmente a través del Escolasticismo la aceptación de la realidad, que desde mi parecer la llamo "realidad mentada"; es palabra de Dios, es palabra de sabios, es lo que es y punto −por decir lo contrario a la iglesia; decapitaron, quemaron, ahorcaron a más de un científico o filósofo−. Por otro lado, en la posmodernidad a partir de Kant con su CRITICA A LA RAZON PURA, la realidad comienza a hacer vista como un todo complejo: "…no podemos comprender el todo sin ver sus partes, pero podemos ver las partes sin comprender el todo.... en estas palabras de Polanyi (1966), se descubre claramente que la realidad o verdad, no es lo que se muestra simplemente ante nuestro sentidos. Para que esta sea una realidad, ella debe tener un fondo o contexto: pensamiento, prejuicios, conocimientos o teorías. Así, el refrán popular “nadie ve ojos bellos en la cara de su enemigo”, dibuja esta situación. También Einstein le dice a Werner Heisenberg (1920): "…El hecho de que usted pueda observar una cosa o no, depende de la teoría que usted use. Es la teoría la que decide lo que puede ser observado…”. De seta manera se explica cómo para un determinado grupo social venezolano el SATELITE SIMON BOLIVAR no tiene ningún existenciario, no existe; no esta en la estratosfera terrestre orbitando estacionariamente nuestro planeta. Pues, su visión obedece al sesgo político-ideológico en el cual están insertados. Un poco más allá de estas palabras eisnteinianas nos encontramos con el principio gestáltico de que “el todo es más que la suma de sus partes”, es decir que si tenemos en la mano una fruta anaranjada, parecida a una naranja, formada por gajos jugosos aciditos o dulcitos, y un aroma peculiar, quien la conoce: “se le hace agua la boca” y dice “es una MANDARINA”. Pero quien no haya visto, degustado y olido, una mandarina jamás en su vida; no le causaría ningún efecto y preguntaría qué es eso. Entonces, una mandarina, no es un simple conjunto de gajos, semillas, jugo dulcito o acidito, de cascara o piel color naranja y olor peculiar. Más allá de esos elementos que componen ese todo hay varios “algo” (existenciarios) que la hacen ser una mandarina. ¿Cuáles son esos “algos”?
Pues, ante lo expuesto queda claro que para que un objeto o conocimiento sea real, no basta con que exista físicamente, sino que tenga existencia en un tiempo, un espacio y una historia. Lo que llama Martin Heidegger “preeminencia onto-ontológica. Parra, C. (2012)