28/04/2026
El sello del Museo es para siempre. Quienes pasaron por nuestros pasillos saben que ‘aprender jugando’ es una filosofía de vida. Gracias a por esta emotiva carta:
“Aprender jugando”. Si hay una frase que define mi forma de enseñar y crear en lo profesional, es esa.
Y no es casualidad. Es el hilo conductor de una historia que empezó hace años, cuando di mis primeros pasos laborales. Hoy se habla mucho de soltar el pasado… pero me pregunto: ¿cómo proyectamos el futuro sin saber de dónde venimos? Porque “de acá vengo y hacia allá voy” no es solo una frase… es identidad.
Hace unos días vi un video de recorriendo en . Para muchos, un ícono de otra época; para mí, el lugar donde empezó todo.
Ahí está el Museo de los Niños de Caracas . Mi primer laburo. Aunque, siendo honesto, nunca lo sentí como un trabajo. Fue mi casa, mi escuela y mi primer gran desafío. En ese espacio no solo aprendí de , o ; aprendí algo mucho más valioso: hacer simple lo complejo.
Interactuar con niños, jóvenes y adultos me dejó una lección que guía todo lo que hago: si no lo puedes explicar de forma simple, todavía no lo has entendido del todo. El Museo no era solo información; era experiencia. Era despertar curiosidad, animarse a pensar distinto, probar, equivocarse y volver a intentar.
Ahí entendí que enseñar también es jugar. Y que jugar, bien entendido, es una de las formas más poderosas de aprender. Con el tiempo, eso se convirtió en una de mis principales herramientas. Hoy, como instructor, sigo aplicando la misma lógica: no se trata solo de transmitir contenido, sino de generar experiencias que realmente impacten.
Cuando el aprendizaje se disfruta, se incorpora mejor… y se transforma en acción. Mirar hacia atrás no es quedarse en el pasado; es reconocer las bases que te construyen.
Gracias al Museo de los Niños y a la Dra. Mireya Caldera Pietri por haber sido escuela de vida para tantos. Estoy convencido de que quienes pasamos por ahí compartimos una forma distinta de pensar, comunicar y enseñar.
En mi caso, ese sello sigue intacto.
¡Aprender jugando!”