Hashomer Hatzair es un movimiento juvenil judío sionista socialista que fue fundado en 1913 en Galizia, Polonia, con el objetivo de integrar y educar a los jóvenes judíos hacia un profundo sentimiento de identidad con su pueblo sin perder el sentido típico de un movimiento scout. Este movimiento, comenzó a enseñar a la juventud judía desde historia y valores del pueblo, hasta cómo prender una foga
ta o realizar estructuras de madera. Rápidamente Hashomer Hatzair se extendió hacia el este europeo, fundando kenim (suborganizaciones) en países como Lituania, Rusia y Ucrania, con un espectacular aumento de miembros. En los años del Holocausto, Hashomer Hatzair jugó un papel muy importante en la resistencia judía. Sus miembros salían de los guetos a escondidas para traer herramientas y comida de contrabando y las repartían a la población cada vez más oprimida. Sus miembros participaron activamente en la organización del Levantamiento del Gueto de Varsovia, que duró más de un mes, junto con otros movimientos sionistas. Fue liderado por Mordejai Anilevich, Rosh Ken de Hashomer Hatzair en el gueto, inspirando a otros guetos y campos de concentración a hacer lo mismo. Una vez que acabó Segunda Guerra Mundial, esta organización tuvo una importante influencia para conseguir que los ingleses otorgaran permisos de estancia a judíos en el protectorado británico de la zona de Palestina. Los fundadores de Hashomer Hatzair vieron en el sionismo y en la creación de un Estado Judío la salida a estos problemas y se encomendaron en cuerpo y alma a la lucha para finalmente convertir en realidad la creación del Estado de Israel, en la que el movimiento supuso un importante eslabón. Viendo en el socialismo la única y más eficiente manera para el comienzo del establecimiento de un Estado judío, colaboraron activamente en la fundación de hasta ochenta y siete kibutzim, convirtiéndose en la organización con más kibutzim establecidos. Esta organización se instaló en numerosos países, principalmente de Hispanoamérica, donde fueron creadas por jóvenes emigrantes europeos. En el caso de Venezuela, el movimiento llego a través de Tamara Campos, una joven inmigrante proveniente de Cuba, quien en abril de 1954 empezó a realizar actividades educativas cada sábado para los jóvenes judíos de Venezuela. Esta tradición se mantiene hasta hoy en día con la misión de enseñarle a los jóvenes de la Comunidad Judía de Venezuela, a través de la educación no formal, sobre el sionismo, el socialismo y el judaísmo humanista, así como inculcarles los valores de la igualdad, la justicia social y la hermandad de los pueblos.