04/10/2022
Amo ser maestra, me encanta enseñar, multiplicar valores, dejar lindas semillas y verlas florecer con el tiempo, disfruto de cada abrazo espontáneo, los te amo durante el día, las risas que me gano por mis ocurrentes dinámicas, verlos divertire durante el día ✨
Pero, estoy agotada.... Agotada del poco compromiso de los padres, que creen que el trabajo de formar un ser humano recae únicamente en las maestras, que no les brindan tiempo de calidad a sus hijos, que no son ejemplo de valores, que los prefieren en una tableta generando problemas de aprendizajes y vienen al final del día a cuestionar que no aprenden nada en la clase, que no saben nada... Cuando en casa no les leen un cuento, no juegan con ellos, no les preguntan sobre sus cosas favoritas, no los invitan a formar parte de la rutina del hogar, solo los tienen ahí apagados ante una pantalla para que estés más tranquilos, condicionando su evolución...
Es mucho más fácil señalar a otros pero te haz sentado a cuestionar tus acciones de padre? Haz trabajado en tu salud mental para brindarles la mejor versión de ti? Haz leído sobre las consecuencias de las pantallas en los pequeños?
Si, somos maestras y estamos para enseñar somos el segundo escalón en el aprendizaje... Y el primero es el hogar, eres su primer contacto con la sociedad, dónde aprenderá hábitos, valores, maneras de socializar y si le brindaste estimulación temprana será un ser increíble que captará cada uno de los conocimientos sin dificultades...