01/07/2026
Hoy nos dirigimos a ustedes con el corazón arrugado y un profundo respeto ante el dolor que nos toca compartir. La Guaira está viviendo días de inmensa tristeza tras los terremotos, y en nuestra institución sentimos de manera muy profunda el vacío que deja la partida de varios de nuestros queridos estudiantes y de sus representantes. Como institución, compartimos el duelo de cada familia y lloramos junto a ustedes esta pérdida tan devastadora.
No existen palabras capaces de aliviar un dolor tan grande. Sin embargo, queremos que cada familia sepa que no está sola. En estos momentos de tristeza y desolación, nos abrazamos como una sola comunidad, unidos por el amor, la solidaridad y el recuerdo de quienes ya no están físicamente entre nosotros.
A las familias que hoy enfrentan la ausencia de sus seres queridos, les enviamos nuestro abrazo más sincero, nuestra solidaridad eterna y nuestras oraciones. Sus hijos y representados siempre serán parte de la esencia de nuestras aulas; su alegría y sus sueños se quedan grabados en las paredes y en el alma de este colegio.
A nuestros estudiantes, docentes, colaboradores y representantes que hoy sienten miedo, incertidumbre o profundo dolor, queremos recordarles que cuentan con nosotros. Aunque nuestras puertas permanezcan cerradas por las circunstancias que vivimos, nuestro compromiso de acompañarlos permanece más abierto que nunca.
Este es el momento de sostenernos unos a otros, de acompañar al que sufre, de compartir la carga del dolor y de encontrar fuerzas en la unión que siempre nos ha caracterizado como familia educativa.
Elevamos nuestras oraciones por quienes han partido y pedimos a Dios que conceda consuelo, fortaleza y esperanza a todos aquellos que hoy atraviesan esta inmensa prueba.
Con profundo respeto, dolor y solidaridad, nos unimos al duelo de toda nuestra comunidad. Hoy lloramos juntos. Hoy nos abrazamos más fuerte. Hoy recordamos que, aun en la oscuridad, seguimos siendo una familia.
La Dirección y el personal del colegio Alejandro Otero