20/08/2026
Cada niño tiene su propio ritmo de desarrollo. Compararlo con otros no lo ayuda a aprender, solo puede generar frustración e inseguridad.
Es común escuchar frases como "tu hermano lo hacía antes" o "el hijo de mi amiga ya aprendió". Sin embargo, el desarrollo infantil no es una carrera ni todos los niños alcanzan los mismos logros al mismo tiempo.
Comparar puede hacer que el niño sienta que sus esfuerzos no son suficientes. En cambio, reconocer sus avances, por pequeños que sean, fortalece su autoestima, su motivación y las ganas de seguir aprendiendo.
Acompañar significa valorar el proceso, respetar sus tiempos y brindar el apoyo que necesita para desarrollar todo su potencial.