21/03/2025
La trisomía 21, como también se le conoce, es una condición genética donde se encuentra un cromosoma a más en el par 21 que se encuentra triplicado. Esto repercute en las características fenotípicas de la persona determinando condiciones como la hipotonía muscular, dificultades en la comunicación y en muchos casos cardiopatías congénitas.
Dada su condición músculo esquelética, requiere estimulación en áreas tales como psiconotriz, en la motricidad y marcha, intelectual y de la comunicación. En estos casos es importante considerar la estimulacióm temprana para lograr el máximo desarrollo de la persona en las áreas que se encuentren afectadas o disminuidas en su desarrollo. Esto favorece aspectos tales como la mayor autonomía, comunicación y desarrollo de habilidades sociales.
Como en muchas otras situaciones, las personas con Sindrome de Down han enfrentado muchas barreras sociales que han repercutido negativamente en el desarrollo de sus potencialidades. Esto deja como efecto la marginación de dicha población en ámbitos sociales. A ello se agrega intervenciones inadecuadas e inoportunas, con escasa sistematización que no contribuyen al desarrollo de habilidades sociales de la persona, afectando las posibilidades de participación, educación, empleabilidad y salud.
Actualmente, en Uruguay posee una prevalencia de 3,6 nacimientos cada 10 mil. Los avances en la legislación nacional e intermacional, como en la Convención de los Derechos de las Personas con Discapacidad de la ONU, promueve la importancia de que se garantice un acceso equitativo y oportuno a la vida social, salud y educación sin discriminación.
Es fundamental la promoción de la sensibilización, la concientización, el respeto, la erradicación de los estereotipos y la participación en los ámbitos de la vida pública para la inclusión real y oportuna que le permitan desarrollarse plenamente.