Con este Espacio y a través del proyecto elaborado se busca promover los Derechos Humanos y habilitar nuevos espacios de participación adolescente en los centros educativos y en otros espacios del Consejo de Educación Secundaria, a través de: Consejos de Participación, Encuentros Estudiantiles y Formación Permanente de docentes, gestionados por la Coordinación del Espacio de Participación y los referentes territoriales de participación. El propósito es problematizar el ejercicio de la participación, como principio garante de los Derechos Humanos. El viejo adagio de “los derechos de uno terminan cuando comienzan los derechos de otro” nos sirve también para introducir el hecho de que los derechos no son ilimitados, y su progresivo ejercicio por parte adolescentes implica también una progresiva consideración de los derechos de las otras personas, lo cual significa un permanente aprendizaje de la responsabilidad con relación a otros, a la vida en comunidad. Desde nuestra perspectiva, un componente fundamental del desarrollo humano es el encuentro y diálogo intergeneracional e intrageneracional, que recupere como eje la importancia de aprender a convivir, así como la necesidad de cultivar los valores de solidaridad y tolerancia. Significa DIALOGAR, PARTIR DE LA PREGUNTA, cuestionar y cuestionarnos y crear espacios en los que asumimos que el camino no está trazado. Por lo tanto, para que se desarrollen estos procesos, se debe facilitar la organización de asambleas estudiantiles, discusión de grupos, debates de clase para tratar temas de interés del centro educativo, y promover la discusión institucional de los temas propuestos por los estudiantes en los encuentros nacionales, que se van integrando en los ejes de la “escuela media que queremos”, a saber: Inlusión educativa, género, jóvenes y trabajo, participación ciudadana de los jóvenes, Derechos Humanos e Integración. Por otra parte, se contribuye con la realización de los encuentros departamentales de estudiantes, teniendo en cuenta el contexto y la región, priorizando lo local, así como también la formación de las mesas departamentales, que se reúnen para profundizar las temáticas de los encuentros estudiantiles y organizar los encuentros anuales de estudiantes de 1º y 2º ciclo en Paso Severino, así como el encuentro anual de PJM. Destacamos, que los grupos juveniles, aun con su carácter espontáneo y a veces efímero, son espacios de participación de los adolescentes. Si tomamos la palabra participación en su sentido literal: “tomar parte, compartir las mismas opiniones” (Diccionario de la Lengua Española), vemos que naturalmente los adolescentes buscan y promueven permanentemente esa posibilidad. Lo que queda en duda es si el afuera, la lógica del poder en que están insertos en su pasaje por las múltiples instituciones sociales, representa un continente y posibilitador del desarrollo de la participación en su sentido amplio, es decir, del tomar parte en las decisiones que van moldeando sus vidas. Dentro de este proyecto, otro componente activo, son los Consejos de Participación, desde su gestación por la Ley de Educación (18.437) y la real instalación y funcionamiento, ha pasado un largo proceso (temores, intentos, instalación y funcionamiento), se ha ido contextualizando de acuerdo a la realidad de cada centro educativo y se han realizado desde el 2010 a la fecha, más de 20 encuentros departamentales de CP en todo el país. El objetivo de los mismos fue sensibilizar, acompañar, y asesorar a las comunidades educativas para que formen los CPL. Otra dimensión del proyecto, es la formación continua de los docentes en el área de los Derechos Humanos, tratamos de articular la misma con la habilitación de espacios en los centros educativos para hacer posible la promoción de los Derechos Humanos y la participación de todos los actores institucionales con fuerte énfasis en la participación estudiantil. Por eso es fundamental la formación de los actores adultos, con ello se busca la sensibilización necesaria, así como también proporcionar herramientas, prácticas, concretas de construcción y aplicación en el centro educativo, a través de proyectos en DDHH y participación, tratando de construir en entornos educativos, relaciones menos impositivas, más horizontales y de mayor diálogo, hasta que estos procesos ocurran naturalmente en todos los escenarios educativos. Por su parte, los referentes departamentales o zonales , otra dimensión del proyecto, deben contribuir con la participación estudiantil, generar más espacios de participación en los centros educativos, y promover los Derechos Humanos, a través de reuniones con: Salas de Directores Dptales, equipos de dirección de los centros educativos, coordinaciones docentes, delegados estudiantiles y de las Mesas Permanentes de 1º y 2º ciclo. Por otra parte, los referentes apoyan, incentivan y promueven la formación y funcionamiento de los Consejos de Participación, que están demostrando una apertura a la innovación educativa.