Porque la publicidad es finita, tiene límites, y es solo una forma de expresar una idea, así como lo es el cine, la música, el arte, o la danza étnica. En cambio una idea es infinita, no tiene límites e incluso con la maduración suficiente puede crecer y despegar de nuestras cabezas para aterrizar donde nosotros creamos que tiene mejor futuro. Las buenas ideas son las que van a solucionar el problema energético, son las que se disfrutan con pochoclos, son las encargadas de mejorar la publicidad y el mundo. Buscamos, inspirar y motivar para que todos encuentren esas ideas dentro de sus cabezas. Charlar, conversar, experimentar, probar, delirar y trabajar. Si trabajar, es la única manera de parir esas ideas que se nos ocurran. Para eso estamos, no solo para que lleguen a una agencia de publicidad, sino que lleguen donde quieran estar. Queremos entregarles los conocimientos para que el que ame la publicidad pueda llegar a estar en la mejor agencia, y el que no, no cometa el error de meterse a una. En 2002 Brother desembarcó en Uruguay donde revolucionó el mercado publicitario. El formato de escuela de creativos no existía, por lo tanto los profesionales provenían de diversas universidades no especializadas en creatividad y pocas eran las agencias en las cuales se trabajaba en equipo, Redactor Creativo+ Director de Arte. En apenas 4 años Brother Montevideo logró que casi el 100% de las agencias de publicidad uruguayas se nutran de nuestros equipos, la cantidad de creativos por agencia se duplicó adoptando el formato de trabajo en duplas, logrando un gran reconocimiento en todos los festivales del mundo.