02/10/2013
¿El “gran” cometa del siglo?
Se llama C/2012 S1, pero todos lo conocen como ISON.
Fue descubierto el 21 de Setiembre de 2012 por los astrónomos rusos Artyom Novichonok and Vitali Nevski utilizando un telescopio de 40 cm que forma parte de las facilidades de la “International Scientific Optical Network”, un grupo de observatorios ubicados en 10 países y coordinados para la detección monitoreo y seguimiento de objetos en el espacio.
Su nombre es el acrónimo del nombre de la red en inglés, haciendo honor a su papel en este descubrimiento.
El que por su brillo (según las estimaciones más optimistas), podría ser el gran cometa de este siglo, era esperado este primero de Octubre por ansiosos periodistas, pero no en la Tierra.
El primero de Octubre ISON pasaba a su mínima distancia del planeta Marte (11 millones de km), curiosos ojos robóticos tanto de la NASA como de la ESA esperaban este momento para hacer la que podría catalogarse como la primera observación telescópica de un cometa desde otro planeta.
Los orbitadores Mars Express y Mars Reconnaissance junto a los rovers Curiosity y Opportunity esperaban esta oportunidad para fotografiar a este helado visitante que proveniente de la nube de Oort (nube hipotética ubicada a casi un año luz del Sol que haría las veces de reservorio de cometas) se acerca rápidamente a nuestro Sol del que pasará a tan solo 1.2 millones de kilómetros este 28 de Noviembre. De sobrevivir a este pasaje por la atmósfera exterior del Sol el ISON podría ofrecer un espectáculo formidable en el cielo nocturno.
Lamentablemente al día de hoy, producto de la situación que está viviendo Estados Unidos el portal de NASA no está funcionando, mientras que el de ESA no tiene noticias sobre si fueron exitosos o no los intentos por fotografiarlo desde Marte.
Un dato esperanzador nos lo da la noticia de que ISON ha comenzado a mostrar una hermosa envoltura gaseosa de color verde, lo que indica que comienza a sentir el calor del Sol y lentamente el hielo que lo forma comienza a evaporarse.
Esencialmente un cometa está compuesto por agua, metano, amoníaco y dióxido de carbono. El cianógeno (CN)2 y el carbono diatómico son los responsables de este color verde azulado que nos muestra el ISON actualmente al ser iluminado por la radiación ultravioleta del Sol.