14/12/2020
En mi práctica de asanas he ido descubriendo lo diferentes que son mis lados derecho e izquierdo. Mi lado derecho es fuerte, energético, poco flexible, resistente pero estable. Por el contrario, mi lado izquierdo es débil, muy flexible y atolondrado.
Así que he de vigilar mi tendencia a priorizar el lado que mejor se ajuste a la postura que estoy practicando…. si quiero experimentar la fortaleza, practico en mi lado derecho lo que se siente, para luego practicar en mi lado izquierdo la fortaleza. Cuando se trata de flexibilidad, mi lado izquierdo le enseña al derecho.
Esta dualidad corporal es una maravilla, ya que me permite experimentar las diferencias y su necesidad de ser. Si solo tuviera fortaleza, nunca sabría lo que es la flexibilidad y viceversa. Si solo existiera la energía femenina, no conoceríamos la masculina, si solo hubiera sol, no disfrutariamos de la luna.
Últimamente he estado compartiendo mi sentir sobre este momento que está transitando la humanidad. Como es normal, no todos están de acuerdo con lo que expreso y a su manera me lo han dejado saber.
Aunque discrepo con algunos comentarios, respeto mucho su sentir y su derecho a expresarlo. Porque no se trata de tener la razón, se trata de tener “libertad de expresión” , de que todos tengamos un espacio para hacerlo, desde el respeto y el amor. Defiendo la libertad de debatir, de convivir en la diferencias, porque mientras existan las diferencias, existe la LIBERTAD.
En estos momentos donde los medios nos intentan conducir al enfrentamiento, a la violencia, a la creencia de que solo existe una verdad, debemos apoyarnos unos a otros en la bendición de ser diferentes y aceptar que existe un sinfín de verdades, posiciones, ideas, creencias, pensamientos, sentimientos, experiencias, etc.
Son esas diferencias las que me brindan la gran oportunidad de transformarme, de aprender de ellas, apreciarlas e integrarlas.
🙏 Gaby ❤️