10/03/2025
“¿En qué momento pasaron diez mensajes de bienvenida?”, pienso mientras le busco la vuelta a las palabras para cortar la cinta del 2025 que, en BIKE, oficialmente arranca hoy. No es changa escribir un mensaje año tras año durante una década sin caer en la misma cursilería de agradecer un poco por acá, otro poco por allá, acordarse del camino, hablar de sueños, etecé, etecé.
Entonces, vayamos a los bifes. Eso sí: primero, porque es protocolar, ¡bienvenid@ a un nuevo año en BIKE!
¿Qué quiero decirte hoy? Que ojalá este año te trate bien. Ojalá que el inglés te trate bien y, sobre todo, ojalá que vos te trates bien.
Ojalá que te permitas disfrutar de aprender. Ojalá que tu profe te espere con el café pronto y una clase de esas mágicas te encamine el día. Ojalá que si llegás a BIKE cansado y cruzado con la vida, te tomes un segundo para respirar y te cebes dos o tres mates de tardecita y entiendas que aprender es vincularse, que no hay que cronometrar cada minuto y que NO. ES. UNA. CARRERA. NI. CONTRA. VOS. MISMO. NI. CONTRA. NADIE.
Ojalá entiendas que no ser muy bueno en inglés significa apenas eso: estás aprendiendo un idioma.
Ojalá BIKE te permita hacer contactos (o “networking”), conocer gente copada, sacudir la neurona, terminar en un after y quién te diga hasta enamorarte (no exageramos, ya nos pasó).
Y por supuesto que ojalá que aprendas muchísimo inglés. Eso sí, inglés del bueno: ese que, entre tanto muro, pantalla y océano, nos hace sentir siempre un poco (aunque sea un poquititito) más parte del mundo.
¡Vamos que vamos!