La función de la Mater Terrae es reunir un colectivo de meditadores que realizan prácticas contemplativas formativas e interdisciplinarias. Somos una comunidad de comtemplativos en la acción. La dimensiones principales de la formación que ofrecemos son:
1) La espiritualidad –
Presenciamos la conciencia espiritual en la relación con los aspectos insondables e ilimitados de la vida. No tenemos ninguna confesión religiosa ni ideología, reconocemos con reverencia y respeto el misterio ultimo de la vida y nos relacionamos directamente con él.
2) La vida interior -
Cultivamos el conocimiento de la vida y de nosotros mismos, desde un abordaje contemplativo. Aprendemos a amar y amarnos. Desarrollamos vitalidad y poder, y contribuimos a que los otros puedan ser también ellos mismos en armonía. Cultivamos la relación con la Tierra, el cuerpo y la vida resonando desde la interioridad. El autoconocimiento y el trabajo sobre sí los enfocamos hacia la creación de modos de vida que cultiven lo que nos hace felices y sus medios prácticos, así como en la observación de los mecanismos mentales que producen sufrimiento y sus causas.
3) La vida contemplativa -
Cultivamos la vida contemplativa, en el desarrollo de la creatividad y la conciencia del ambiente, de nuestros vínculos y de las dinámicas del pensamientos, la imaginación y el lenguaje, así como de la emociones, las vibraciones y el cuerpo. Desarrollamos la concentración y la presencia consciente tanto del mundo externo como interno , y la conciencia de la dignidad humana.
4) La acción -
Cultivamos una vida activa de contribución al mundo y solidaridad a partir de la obra de vida de cada uno de nosotros.