24/09/2026
Un día dice “tutú”. 🚗
Y nuestro primer impulso puede ser corregirlo: “No, se dice auto”.
Pero aprender a hablar no debería sentirse como rendir una prueba.
Cada palabra nueva se construye escuchando, probando y volviendo a intentar.
Por eso, en lugar de marcar el error, podemos acompañarlo:
—“Tutú”.
—“Sí, es un auto”.
—“El auto blanco”.
—“Mirá el auto blanco que va por la calle”.
Así, una palabra se convierte de a poco en una frase, una idea y una nueva forma de contar el mundo. 💛
Modelar, extender, expandir y reformular son pequeñas herramientas que podemos incorporar en las conversaciones cotidianas, siempre respetando los tiempos de cada niño.
Porque acompañar el lenguaje no es exigir que hablen perfecto: es darles confianza para seguir comunicándose.
Guardá este reel para ponerlo en práctica y compartilo con otra familia. 🌱