22/09/2026
Hay maestros que nunca sabrán cuál fue su mejor clase.
Quizá no fue aquella que salió perfecta.
Ni aquella en la que todos obtuvieron diez.
Tal vez fue una explicación que parecía insignificante.
Una conversación en el pasillo.
Un “inténtalo otra vez”.
Un “yo sí te escucho”
Una tarde cualquiera.
Porque algunas enseñanzas no demuestran su importancia cuando ocurren.
Esperan.
Y un día aparecen, muchos años después, cuando aquel alumno necesita exactamente aquello que una vez escuchó dentro de un salón.
El maestro casi nunca presencia el resultado completo de su trabajo.
Y quizá esa sea una de las formas más silenciosas de grandeza que existen.
Gracias maestros/as por sembrar la simiente que perpetúa tu rol.
¡¡¡MUY FELIZ DÍA!!! 🍎📚