13/08/2026
Sensaciones vestibulares y propioceptivas… 🌿
Desde la Psicomotricidad, entendemos al cuerpo como el primer territorio desde el cual el niño conoce, siente, organiza y se relaciona con el mundo.
El sistema vestibular nos brinda información acerca del movimiento, el equilibrio y la posición de la cabeza en el espacio. Cada balanceo, giro, salto, caída o cambio de posición constituye una experiencia que permite al niño construir mayor seguridad y organización corporal.
La propiocepción, por su parte, aporta información proveniente de músculos y articulaciones. Empujar, arrastrar, trepar, sostenerse, recibir presiones o realizar esfuerzos ayuda a percibir los límites del propio cuerpo, regular la fuerza y organizar la acción.
Desde la mirada psicomotriz, estas experiencias no se reducen únicamente a “estimular sistemas sensoriales”. Suceden en un cuerpo que juega, siente, desea y se vincula.
Autores como Jean Le Boulch destacan la importancia de la construcción del esquema corporal y la organización perceptivo-motriz; André Lapierre y Bernard Aucouturier ponen en valor la experiencia corporal, el movimiento, el tono y el juego como vías fundamentales para la construcción de la identidad y la relación con el otro.
Por eso, cuando un niño trepa, se balancea, empuja, cae, salta, se sostiene o busca presión, no está simplemente moviéndose.
✨ Está construyendo referencias sobre su propio cuerpo.
✨ Está experimentando sus posibilidades y sus límites.
✨ Está organizando su relación con el espacio.
✨ Está fortaleciendo su seguridad corporal y emocional.
En Psicomotricidad, el movimiento tiene sentido cuando puede ser vivido, sentido y transformado en experiencia. 🤍