09/22/2024
🌿 La Diversidad y el Respeto en Nuestro Culto a los Orishas 🌿
Me siento profundamente preocupado por la manera en que algunas personas, incluso figuras influyentes, están generando discordia en nuestra comunidad religiosa. Recientemente, he visto cómo comentarios y videos han causado confusión y divisiones entre ahijados, padrinos y diferentes casas que practican el culto a los Orishas.
Como muchos de ustedes saben, he seguido la tradición tal como me fue enseñada por mis mayores. Cada ceremonia y ritual que he realizado ha sido con el mayor respeto y dedicación a nuestros ancestros y nuestras deidades. La diversidad en nuestras prácticas es lo que ha mantenido vivo y fuerte nuestro culto por generaciones. Todos tenemos formas distintas de honrar a los Orishas, y eso es parte de nuestra riqueza espiritual.
Últimamente, he visto cómo algunas declaraciones de personas como Oba Willie Ramos han causado disturbios, sugiriendo que solo hay un "camino correcto" para hacer las cosas, ignorando el hecho de que cada casa tiene sus propias tradiciones. Por ejemplo, en uno de sus videos, mencionó que las ceremonias de Olokun deben seguir un solo método, dejando de lado la experiencia de muchas casas que, como la mía, realizan ceremonias en el mar y siguen tradiciones que han pasado de generación en generación. Esto ha causado malestar en muchos de mis ahijados y otros practicantes.
Quiero dejar claro que el respeto es fundamental en nuestro culto. Nadie tiene la verdad absoluta. Cada casa, cada padrino y cada ahijado tiene una conexión única con los Orishas, y eso es algo que debemos valorar y respetar. Todos merecemos la libertad de honrar a nuestras deidades de la forma en que nos fue enseñado, sin que nadie nos diga que estamos equivocados.
Además, es importante recordar que no debemos tomar elementos de otras religiones y adaptarlos a nuestro culto sin el debido respeto. La tradición Lukumí tiene sus propias raíces y rituales, y no es correcto adoptar deidades o prácticas de otras religiones sin entender completamente su contexto y significado.
Hago un llamado a la comunidad a respetar las diferentes formas de practicar nuestro hermoso culto a los Orishas. La diversidad es lo que nos hace fuertes, y el respeto mutuo es la base de nuestra espiritualidad.
Respetemos nuestras raíces, honremos a nuestros mayores y mantengamos viva nuestra tradición con orgullo y humildad.
🌿 La Verdad Sobre la Controversia de los Orishas: Evidencias y Respeto a la Tradición 🌿
Es momento de hablar con claridad sobre la polémica creada por Oba Willie Ramos respecto a las prácticas y ceremonias de nuestro culto a los Orishas, especialmente sobre la manera de rendir culto a Olokun en Cuba. Quiero presentar las evidencias y los hechos sobre su experiencia y el papel que ha jugado en esta controversia.
En una conversación que tuve con Oba Willie Ramos el 5 de mayo de 2016, él me confirmó que había recibido a Oxumaré y Logun Edé en Bahía, Brasil. Según sus propias palabras, fue enviado por Pierre Verger, a quien conoció personalmente, para recibir estas deidades. Me dijo que fue el primer cubano en recibir a Oxumaré y Logun Edé en Brasil y que fue en la Casa de Oxumaré con la difunta Iyá Nilzette de Yemojá. Afirmó que en esa casa fue donde obtuvo estas deidades en el año 1988. Además, él mencionó que ha escrito sobre esto en su página y que les ha entregado información sobre estas deidades a las personas que las ha consagrado.
Ahora, quiero que quede claro: ¿cómo es posible que alguien que no fue consagrado como Babalorixá en el Candomblé se sienta con la autoridad de entregar estas deidades en nuestro culto Lukumí? ¿Cómo puede tomar un Orisha que pertenece a otra tradición y traerlo al Lukumí solo porque fue a Brasil y lo recibió? Esto es una falta de respeto hacia las tradiciones y las reglas que cada culto tiene.
En la misma conversación, yo le pregunté directamente si uno necesita ser iniciado en el Candomblé para poder recibir estas deidades. También le pregunté si uno podría recibirlas y traerlas a Cuba, realizando los rituales según nuestras tradiciones. Su respuesta fue que "en Brasil las diferencias no son tantas" y que si uno tiene buena relación con los Olorixás brasileños que se los consagran, "no será muy difícil adaptarlo a nuestro sistema".
Lo que resulta preocupante es cómo, a partir de esa experiencia, él ahora pretende imponer su forma de hacer las cosas y deslegitimar el trabajo y las prácticas de muchos otros sacerdotes, como yo, que hemos entregado estas ceremonias y conocimientos siguiendo las tradiciones que nos fueron transmitidas. El hecho de que él haya recibido estas deidades no le da el derecho de cambiar o cuestionar la manera en que nosotros, como cubanos, llevamos a cabo nuestras ceremonias de Olokun.
Oba Willie Ramos también ha sugerido que, porque fue a la casa de Ferminita Gomes, la precursora del culto a Olokun, su forma de hacer las cosas es la única correcta. Pero debo decir que esto no es cierto. Hay muchas casas en Cuba que han practicado el culto a Olokun de diferentes maneras durante décadas, y todas ellas son igualmente válidas y respetables. La tradición se ha transmitido de forma oral y práctica, y no podemos permitir que una sola persona venga a imponer su versión como la única verdad, especialmente cuando ha traído elementos de otra religión y los ha adaptado a nuestro culto sin la debida consagración.
Lo que Oba Willie Ramos está haciendo es aprovechar su influencia y conocimiento para crear polémicas, ganar fama y obtener dinero a costa de sembrar discordia en nuestra comunidad. Pero la realidad es que cada casa tiene sus propias formas y elementos, y eso es lo que ha mantenido viva nuestra religión a través de los años. Nadie tiene el derecho de decir que está bien o mal, simplemente porque estuvo en casa de Ferminita o porque fue a Brasil a recibir Orishas.
Por favor, respetemos nuestras tradiciones, a nuestros mayores y a nosotros mismos. Nadie tiene la verdad absoluta, y es la diversidad y el respeto lo que nos hace fuertes como comunidad.
Respeto para ser respetado.
Con respeto y bendiciones para todos, Odulami