03/26/2026
El liderazgo no se mide por la rapidez con la que reaccionas, sino por el lugar desde el que decides.
La presión existe y seguirá existiendo. Lo que marca la diferencia es no dejar que esa presión dirija tus decisiones.
Cuando el criterio del líder es fuerte, incluso una crisis puede ordenarse. Y ese criterio termina definiendo hasta dónde puede crecer una empresa.