09/23/2026
BOLETÍN BIMENSUAL DE IBIT
Plantando iglesias en Guanacaste, Costa Rica
-Por Bernie Villalobos-
La plantación de nuevas iglesias es un motivo de gozo y esperanza. Es el reino de Dios expandiéndose por todos lados. El crecimiento de la iglesia del Señor va más allá de una concentración de discípulos reunidos en un edificio; se trata de divulgar la palabra del Señor hasta lo último de la tierra, de ir y hacer discípulos en todas partes. La estrategia de la multiplicación —discípulos haciendo discípulos y cada iglesia plantando otra— es realmente eficaz. Quienes la han practicado han visto resultados muy positivos.
Hace tres años y medio, la iglesia de Paso Ancho, con la cual trabajo, decidió abrir una nueva obra. Consideramos que Dios nos estaba abriendo una puerta que no debíamos desaprovechar, aunque el proyecto implicaba un desafío enorme. El objetivo estaba en Santa Cruz, provincia de Guanacaste, localizada en el extremo noroeste del país, a 225 km de Paso Ancho, San José.
Guanacaste es la segunda provincia más grande del país, con una superficie de 10 140 km². Tiene una población estimada de 414 000 habitantes. Se caracteriza por su clima seco, sus 200 kilómetros de costa y su rica cultura ganadera y folclórica. Cuenta con playas paradisiacas y espectaculares parques nacionales que albergan volcanes y bosques tropicales.
La iglesia de Cristo tenía presencia en cuatro de los once cantones en que se divide la provincia: Liberia,Cañas, Tilarán y Bagaces. Ahora se presentaba la oportunidad de proclamar el evangelio de Cristo en otro de los principales cantones de Guanacaste: Santa Cruz, el tercer cantón de la provincia. Iniciamos el trabajo con entusiasmo. Las primeras jornadas consistieron en familiarizarnos con el lugar y hacer contacto con los vecinos. Las impresiones que tuvimos al principio fueron alentadoras y nos animaron a seguir adelante.
Un hecho determinante en el proyecto de apertura de la obra en Santa Cruz fue la llegada del hermano Walter Rivas a Costa Rica, a quien conocí en uno de los cursos que imparto en el IBIT. No me imaginaba lo que Dios tenía preparado. Walter vino a Costa Rica explorando posibilidades para trabajar en una nueva obra y en poco tiempo se integró al trabajo de la iglesia local, incluso nos acompañaba a las jornadas evangelísticas en Guanacaste.
A Walter y a su familia les llamó la atención el proyecto de la nueva obra en Santa Cruz y deseaban trabajar de lleno en el plan establecido. Un año después de llegar a Paso Ancho, Walter y su familia se establecieron en Santa Cruz. Dos años después, gracias a Dios y a sus esfuerzos la iglesia en Santa Cruz es una realidad.
Y hace seis meses, una de las familias que integraban la congregación de Santa Cruz se mudó a Nicoya, el segundo cantón en importancia de la provincia de Guanacaste, con el propósito de establecer otra congregación en este lugar, con el apoyo económico de la iglesia de Paso Ancho, por lo cual estamos convencidos de que el Señor sigue enteramente involucrado en la obra evangelística en Costa Rica y que nosotros somos colaboradores invitados a participar en esta magna labor.
¡A Dios sea la gloria y la honra por siempre!