09/11/2026
Hay momentos en los que uno mira todo lo que está ocurriendo alrededor y se pregunta: ¿qué podemos hacer como pueblo de Dios? Hay demasiado ruido, demasiadas divisiones, demasiadas opiniones, y muchas veces terminamos gastando nuestras fuerzas discutiendo entre nosotros mientras olvidamos algo mucho más importante: tenemos acceso al Rey de la gloria y podemos clamar a Él.
Una de las cosas que más me impacta de Yom Teruah es ver cómo el tema de la memoria atraviesa toda la Escritura. Dios se acordó de Noé en medio de las aguas. Escuchó el gemido de Israel en Egipto y se acordó de Su pacto con Abraham, Isaac y Jacob. Una y otra vez vemos al Eterno mostrando Su fidelidad aun cuando Su pueblo está pasando por momentos difíciles.
Por eso Yom Teruah significa mucho más que simplemente escuchar un shofar. El sonido tiene un propósito. Nos recuerda el reinado de Dios, Su fidelidad, Su pacto y Su poder para traer liberación. Nos invita a detenernos y reconocer nuevamente que, aunque el mundo parezca estar lleno de caos, Dios todavía está sentado en Su trono.
Y eso es algo que necesitamos recordar hoy.
Tenemos diferencias teológicas, preguntas y temas que todavía estamos aprendiendo. Eso está bien. Seguiremos estudiando. Pero quizás también necesitamos aprender a dejar algunas diferencias a un lado por un momento y volver a clamar juntos. Como pueblo. Con un mismo deseo. Con humildad, arrepentimiento y esperanza.
Cuando Israel clamó en Egipto, Dios escuchó. Cuando Noé salió del arca, levantó un altar y reconoció nuevamente la soberanía del Creador sobre la tierra. Y cuando nosotros nos reunimos en estos tiempos señalados, también tenemos la oportunidad de volver nuestro corazón hacia Él y decir: “Eterno, Tú eres nuestro Rey. Acuérdate de Tu pacto. Ten misericordia de Tu pueblo. Escucha nuestro clamor”.
Por eso también es tan hermoso entender la conexión del shofar con la esperanza mesiánica. El Nuevo Testamento utiliza este mismo lenguaje cuando habla de la reunión de los escogidos, de la resurrección de los mu***os y de la venida del Mesías. Lo que practicamos en Yom Teruah no solamente mira hacia atrás; también nos enseña a mirar hacia adelante.
Algún día escucharemos esa trompeta de una manera completamente diferente. Algún día llegará la redención que estamos esperando. Algún día el caos no tendrá más autoridad y el reino de Dios será plenamente reconocido sobre la tierra.
Mientras ese día llega, nuestra responsabilidad es permanecer fieles, enseñar a nuestros hijos, fortalecer nuestras comunidades, amar al pueblo de Dios y no perder la esperanza. Yo quiero que mis hijos y mis nietos conozcan al Dios de Abraham, Isaac y Jacob, que entiendan Su Torá, que amen al Mesías y que sepan que vale la pena permanecer fieles aun cuando hacerlo tenga un costo.
Este Yom Teruah quiero que hagamos algo más que celebrar una fecha. Quiero que entendamos por qué estamos allí. Que cuando escuchemos el shofar sepamos lo que estamos proclamando. Que podamos unir nuestras voces para reconocer al Eterno como Rey, agradecerle por Su fidelidad y pedirle que recuerde Su pacto y tenga misericordia de Su pueblo.
Porque al final, nuestra esperanza no está en que el mundo deje de tener problemas. Nuestra esperanza está en que **nuestro Dios sigue siendo fiel, Su pacto permanece y el Mesías viene.**
Si quieres profundizar en el significado de Yom Teruah, esten pendiente a nuestros próximos post.
Shalom, y que el Eterno nos permita llegar a estos tiempos señalados con un corazón dispuesto a escuchar, aprender y clamar juntos.