05/13/2026
Hay reconocimientos que se cuelgan en la pared…
y hay otros que te atraviesan el alma.
Hoy he recibido un reconocimiento de la El Doral, en Miami, por mi labor pedagógica a nivel internacional. Y aunque el nombre esté en ese papel… la realidad es que este logro no es mío.
Es de todos.
Del equipo del International Neurodiversity College of London, que cada día demuestra que otra educación es posible.
De las cientos de familias y estudiantes que confían en nosotros, que abren sus casas, sus historias y sus corazones… y nos permiten acompañarles en algo tan sagrado como el desarrollo de sus hijos.
Gracias.
A mi madre… por todo lo que has hecho por mí. Por enseñarme a luchar, a no rendirme… y también por entender que hoy no podía estar contigo en el Día de la Madre ni en tu cumpleaños. Este reconocimiento también es tuyo.
A mi padre, a mis abuelos, a mi familia… por ser raíz cuando el mundo me empuja a volar lejos.
Y en especial…
a ti, mi mujer.
El amor de mi vida.
La futura madre de mi bebé.
Sin tu apoyo incondicional, tú sonrisa eterna, tú resiliencia y tu amor nada sería posible.
Porque aunque hoy esté aquí…
os echo de menos a cada segundo.
Y a ti, Smile… mi compañero fiel. 🐾
Porque incluso en la distancia, me recuerdas lo importante.
Hoy entiendo algo más que nunca:
El verdadero reconocimiento no es el que te dan fuera…
es el que tienes cuando sabes que estás construyendo algo que merece la pena.
Y si algo tengo claro es esto:
Donde te lleven tus sueños… que nunca te alejen de aquello que te hace sentir en casa.
Seguimos.
Por ellos.
Por vosotros.
Por un mundo mejor para las personas neurodivergentes.