Quiénes Somos / Nuestra Comunidad
IMPACTANDO LAS NACIONES
Una iglesia global. Una familia espiritual. Un altar que trasciende fronteras. Impactando las Naciones es un ministerio cristiano dedicado a proclamar el mensaje transformador de Jesucristo y a edificar vidas a través de la Palabra, la oración, la adoración y el servicio. Nuestro corazón es levantar familias, restaurar matrimonios, formar d
iscípulos y enviar líderes que impacten su entorno con fe, excelencia y propósito. Desde nuestros inicios, entendimos que la iglesia no es un edificio, sino una comunidad reunida en el nombre de Jesús. Por eso, desde hace 6 años nos congregamos fielmente por Zoom, creando un espacio espiritual donde la presencia de Dios se manifiesta, y donde cada persona —sin importar su ciudad o nación— puede encontrar apoyo, enseñanza, sanidad y dirección. Nuestra congregación digital es más que una reunión virtual:
es un altar vivo, donde el Espíritu Santo conecta corazones, restaura vidas, fortalece matrimonios y activa dones espirituales. Hemos visto milagros, testimonios y crecimiento continuo porque creemos firmemente en la instrucción bíblica de no dejar de congregarnos (Hebreos 10:25) y en el diseño divino de caminar juntos en comunidad. NUESTRA MISIÓN
Instruir, edificar y activar vidas para Cristo, consolidando familias fuertes, formando discípulos y extendiendo el Reino de Dios con amor, verdad y servicio. NUESTRA VISIÓN
Ser una comunidad global de fe que impacta familias, generaciones y naciones a través de la enseñanza bíblica, la restauración espiritual y la formación de líderes. NUESTRA EXPRESIÓN MINISTERIAL
Servicios y enseñanzas por Zoom
Consejería cristiana y familiar
Talleres y conferencias
Programas de radio: Impactando las Naciones, Charlando con Pera, Sin Filtros
Discipulados, grupos de apoyo y formación espiritual
ERES BIENVENIDO
Si buscas un lugar donde crecer, sanar, aprender y caminar junto a otros, Impactando las Naciones es tu casa espiritual. Sin importar dónde estés, aquí tienes una familia que ora por ti, te acompaña y te impulsa hacia tu propósito en Cristo.