06/13/2025
¿Te has encontrado alguna vez en una situación embarazosa porque te faltó la discreción? A todos nos ha pasado, nos faltó la prudencia, debemos entender que todo lo que sabemos no necesariamente es para comunicarlo. Cuando vamos a una corte, lo primero que se nos dice, es que contestemos solo los que nos preguntan, sin dar más información, para que no nos veamos empeorando la situación. La discreción y la prudencia van de la mano, necesitamos tener dominio propio, autocontrol, ya que generalmente nos metemos en problemas por hablar sin pensar. No nos preguntamos si lo que vamos a decir edifica o destruye.
Dios nos da un consejo al respecto. Proverbios 8:12 – Yo, la sabiduría, vivo con la prudencia, y he hallado conocimiento y discreción, también nos da un ejemplo de una mujer prudente. Abigaíl es un personaje de la Biblia que representa sabiduría y prudencia. Era la esposa de Nabal, un hombre rico pero necio y de mal carácter. Cuando David, antes de ser rey, pidió ayuda a Nabal y este lo rechazó con desprecio, Abigaíl intervino con inteligencia para evitar un conflicto. Ella preparó una ofrenda de alimentos y se presentó ante David con humildad, logrando calmar su ira y evitar una masacre. Su acción fue reconocida por David, quien la bendijo por su prudencia. Poco después, Nabal murió, y Abigaíl se convirtió en esposa de David. I Samuel, capítulo 25
Esta historia nos da un ejemplo de lo importante que es tener sensatez, humildad, fe, prudencia y discreción. Ser diplomáticos y usar la inteligencia puede ayudarnos a resolver nuestros conflictos o problemas. En cuantos conflictos resientes has estado, por falta de prudencia.
Pensamiento: Gricel Ramos
06/13/2025