06/11/2022
TRIBUTO A JUDY GARLAND - 100
El pasado viernes 10 de junio (2022), Garland habría cumplido 100 años y, a pesar de haber vivido apenas 47 de ellos, sigue siendo una de las personas más admiradas del S. XX. Como dice su personaje en "A Star Is Born": "no me convertí en una sensación de un dia para otro, todo empezó hace muchos años". Fue una de las primeras y más notadas víctimas infantiles de los excesos de una industria que no se importaba por tratar de forma saludable a sus niños y adolescentes. En otra escena de "Ha nacido una estrella", película que curiosamente encuentra varios paralelismos con su vida real, un grupo de maquilladores se queja de la nariz, del mentón y de cualquier parte visible de su cuerpo. La inseguridad que eso le generó evolucionó hacia un comportamiento autodestructivo que acompañó a Garland durante toda su vida, aunque lo fuera con un talento innegable. Con 17 años y 1,51 metros de estatura soltó la voz y nunca más se calló. Su timbre desproporcionadamente fuerte, poco lo sabía ella misma, haría las delicias de todas las generaciones posteriores de cinéfilos. Con su mirada dulce y soñadora, Garland fue capaz de representar toda la inocencia y la fantasía inherentes a cualquier niño y de las que ella misma se habia visto privada precozmente. Lo que consigue ante el espectador al comienzo de "El Mago de Oz" es uno de los mejores ejemplos de lo que es la magia del cine y asi fue, de éxito tras éxito en la década de 1940: 20 largometrajes en diez años. En algunos de ellos, puso voz a otras canciones que se convertirían en fenomenos pop, como "The Trolley Song" y "Have Yourself a Merry Little Christmas", del musical "Now We'll Be Happy", o "Meet Me in St. Louis". Figura inseparable de la cultura estadounidense, se sumergió en la adicción, la ruina financiera y la depresión, lo que la hizo querer quitarse la vida más de una vez. Después de infligirle pérdidas considerables a la MGM debido a sus retrasos o ausencias, Garland fue liberada de su contrato y, tan rapido como su ascenso al estrellato, también lo fue su apagón, condenada al ostracismo con 28 años de edad. En una relación verdaderamente tóxica con el mundo del espectáculo, al que tanto criticaba, pero del que no podía divorciarse, decidió volver y emprender una serie de giras para reinventarse. Garland agotó los lugares por los que pasaba, se llenó de elogios y regresó a Los Ángeles. Quizás por eso se convirtió, en vida, en un ícono gay. “Los homosexuales entienden lo que es sufrir, tal como lo hace Garland”, publicó la revista Esquire en 1969. “Ella es el Elvis de los homosexuales, un símbolo de libertad emocional, una mujer que luchó por vivir y amar sin límites”, también se diría. Cantando sobre un lugar más allá del arcoíris, con colores vibrantes que contrastaban con la insulsa realidad del blanco y negro, compartia con la audiencia LGBTQIA+ que llenaba sus espectáculos de un sentimiento de inadecuación, una resiliencia de quienes eran víctimas de una sociedad despiadadamente ultraconservadora. También luchó por encontrar el amor, que estuvo brevemente presente en sus cinco matrimonios, algunos marcados por la violencia y la mentira y siguió un estilo innegablemente "camp", siendo irónica y teatral incluso fuera de las pantallas. Además, dio a luz a otra diva, Liza Minnelli, ayudó a bautizar el mayor de los álbumes de Elton John, "Goodbye Yellow Brick Road", fue imitada en programas de telerrealidad (RuPaul's Drag Race) e inspiró la jerga "Friend of Dorothy", utilizada en el mundo de habla inglesa para referirse a los hombres homosexuales. La vida de Judy Garland estuvo marcada por altibajos que se alternaban sin aviso previo. Fue en el periodo más turbulento de su carrera, de hecho, cuando la nominaron a sus dos estatuillas al Oscar, por "A Star Is Born" y "El juicio de Nuremberg", convirtiéndola en la primera mujer en ganar el Grammy por el álbum del año, con "Judy at Carnegie Hall" y ser nominada a un Emmy. Votada como la octava estrella más grande en la historia de Hollywood por el American Film Institute, Garland ha superado la prueba del tiempo superando a aquellas mismas actrices altas y guapas que la acomplejaban. Insegura toda su vida, alcanzó el estatus de diva como pocas, en parte por su figura trágica, idea que detestaba, pero sobre todo por su complejidad. Judy Garland nació un 10 de junio de 1922.