09/07/2026
Hay muchas cosas que nadie te cuenta cuando te vas a vivir fuera.
Que puedes estar feliz y echar de menos tu vida anterior al mismo tiempo.
Que puedes estar agradecida por la oportunidad y sentirte completamente sola o perdida.
Que adaptarte no siempre significa estar bien.
Y que cuando uno de los dos se va por trabajo, no siempre se está mudando “la familia”.
A veces uno sigue teniendo una profesión, una independencia económica y una red de apoyo.
Y el otro empieza de cero.
Y ahí es donde conviene hablar de cosas que parecen poco románticas antes de hacer las maletas:
¿Quién se ocupa de los niños?
¿Quién lleva la carga mental?
¿Qué pasa con la carrera profesional de quien acompaña?
¿Y qué ocurre si uno depende legal o económicamente del otro?
Porque créeme que hablar de estas cosas antes puede evitar muchos problemas después.
De esto, y de mi propia experiencia como expatriada, hablo en esta entrevista.
De lo que significa esta experiencia y de los desafíos que conlleva.
Os dejo el artículo de Artículo14 aquí. 🤍