08/15/2023
ESTUDIOS BÍBLICO: Omnisciencia de Dios y Libre Albedrío del Ser Humano
La relación entre la omnisciencia divina y el libre albedrío humano ha sido una cuestión profundamente debatida en la filosofía y teología a lo largo de los siglos. Estos dos conceptos, a primera vista, parecen estar en tensión. Si Dios sabe todo, incluido el futuro, ¿cómo pueden los humanos ejercer genuinamente un libre albedrío?
Primero, es esencial definir qué entendemos por "omnisciencia". Cuando hablamos de la omnisciencia de Dios, nos referimos a que Él conoce todas las cosas, pasadas, presentes y futuras. No hay un solo hecho, por minúsculo que sea, que escape al conocimiento divino. Sin embargo, esto no implica necesariamente determinismo.
El libre albedrío, en contraste, se refiere a la capacidad del ser humano de tomar decisiones genuinas y autónomas sin ser determinado por causas externas. Es la capacidad de elegir entre diversas opciones posibles.
La clave para reconciliar estos dos conceptos radica en la comprensión de que el conocimiento no es lo mismo que la causalidad. Que Dios sepa de antemano qué decisión tomaré mañana no significa que Dios cause esa decisión. Su conocimiento es simplemente eso: conocimiento. No impone necesidad alguna sobre el futuro.
Podríamos ilustrar esto con una analogía. Imaginemos que tengo la capacidad de prever el futuro y, por lo tanto, sé que mañana un amigo elegirá un helado de chocolate en lugar de uno de vainilla. Mi conocimiento de esa elección no es lo que hace que mi amigo elija chocolate. Mi amigo sigue siendo libre para elegir, y yo simplemente tengo conocimiento de lo que él decidirá.
De manera similar, Dios, en su omnisciencia, sabe lo que elegiremos, pero no impone esa elección sobre nosotros. Somos genuinamente libres. Aquí, el tiempo es crucial para nuestra percepción humana. Para Dios, que es atemporal, todo el conocimiento es eterno y simultáneo, mientras que para nosotros, los seres temporales, el futuro parece ser algo que aún no ha ocurrido.
Deuteronomio 30:19:
"A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, de que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia."
Josué 24:15:
"Y si mal os parece servir a Jehová, escogeos hoy a quién sirváis; si a los dioses a quienes sirvieron vuestros padres, cuando estuvieron al otro lado del río, o a los dioses de los amorreos en cuya tierra habitáis; pero yo y mi casa serviremos a Jehová."
Isaías 1:19-20:
"Si queréis y obedecéis, comeréis el bien de la tierra; pero si rehusáis y os rebeláis, seréis devorados a espada; porque la boca de Jehová lo ha dicho."
Mateo 7:13-14:
"Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan."
Gálatas 5:13:
"Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros."
Apocalipsis 3:20:
"He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo."
Pablo Román Caballero