24/01/2026
生物與生物間的生存永遠都是令人著迷的
你以為夜晚很安靜?其實超音波戰爭正上演。蝙蝠用回聲定位獵食,虎蛾卻能發出超音波干擾,讓蝙蝠「失明」。這是自然界的電子戰,悄悄在你身邊發生。
¿Y si te dijera que el silencio de la noche es una mentira?
Si pudieras escuchar en ultrasonido, tu jardín sonaría como un campo de batalla.
Desde hace decenas de millones de años, murciélagos y polillas viven una carrera "armamentista" evolutiva. Los murciélagos perfeccionaron el sonar biológico, la ecolocalización, para cazar en la oscuridad con precisión quirúrgica. Parecía el arma definitiva, pero la naturaleza respondió.
Muchas polillas nocturnas (Noctuidae, Erebidae) desarrollaron algo radical para un insecto: oídos especializados. No para disfrutar del canto de las aves, sino para una sola cosa: detectar las llamadas ultrasónicas de los murciélagos. Un murciélago emite un “ping” de sonar, la polilla lo oye en su tórax… y ejecuta su plan B: pliega las alas y se deja caer en picado, saliéndose del “radar” en el último segundo.
Pero una especie decidió ir más allá de la huida. Contraatacar.
La polilla tigre Bertholdia trigona no se limita a escapar: bloquea el sonar del murciélago. Cuando detecta que un depredador la apunta, despliega sus timbales torácicos y empieza a disparar una ráfaga de clics ultrasónicos de locos: hasta unas 4.500 veces por segundo.
Para el murciélago, su eco perfecto se convierte en ruido.
Los experimentos lo dejaron claro: frente a polillas con timbales funcionales, la tasa de éxito de caza se desploma de alrededor del 70% a menos del 20%. Bertholdia trigona fue el primer animal demostrado científicamente capaz de usar interferencia acústica activa para sabotear el sonar de su depredador.
En otras palabras, usa técnicas de "jamming" (interferencia electrónica) de forma biológica para volverse invisible ante uno de los depredadores más sofisticados del cielo.
Y todo esto ocurre mientras tú piensas que “la noche está tranquila” o silenciosa.
Es la versión natural de la guerra electrónica: murciélagos afinando su sonar y las polillas afinando sus oídos y sus bloqueadores de sonar.