26/09/2026
¿Quién abraza al que siente que ya no tiene a nadie?
La fe nos recuerda que ningún hijo queda fuera del corazón de una Madre.
Hoy celebramos a María, Madre de los Huérfanos, una advocación que nos invita a contemplar a la Virgen como madre cercana, refugio y consuelo de quienes viven la pérdida, el abandono o la soledad.
Para nosotros los católicos, esta conmemoración no consiste únicamente en mirar a María con devoción. También nos interpela: si ella acoge como madre, nosotros estamos llamados a acoger como hermanos.
La fe se vuelve concreta cuando acompañamos, protegemos y damos esperanza a los niños y jóvenes más vulnerables.
En esta misión resuena también la figura de San Jerónimo Emiliani, cuya vida estuvo especialmente dedicada al cuidado y educación de niños huérfanos y necesitados.
Que María nos enseñe a tener un corazón capaz de descubrir a Cristo en quien necesita una familia, una mano tendida o simplemente alguien que permanezca a su lado.
María, Madre de los Huérfanos,
cúbrelos con tu manto y enséñanos a convertir nuestra fe en amor que acoge.