16/06/2026
Felicidades a los padres de nuestra comunidad educativa, un fuerte abrazo para todos ♥️♥️
Construyendo desde la niñez: Conocimientos, Aptitudes, Valores e Igualdad - Página en hi5: http://col NUESTRA OFERTA EDUCATIVA:
1. Inglés como segunda lengua.
2.
MISION:
Facilitar una formación de alta calidad que responda a la realidad salvadoreña, a través de un servicio de atención integral en educación, salud y alimentación. VISION:
Ser una institución líder en atención y desarrollo integral en la niñez salvadoreña en un ambiente que propicie intercambios de experiencias entre padres/madres e hijos(as), la comunidad educativa y el entorno. Dramatización.
3. Danza.
5. Computación.
6. Deportes.
7. Canto.
16/06/2026
Felicidades a los padres de nuestra comunidad educativa, un fuerte abrazo para todos ♥️♥️
Contagiados de fútbol ⚽🥅🇸🇪
07/06/2026
Una neurocientífica noruega pasó casi 20 años demostrando algo que nuestras abuelas ya sabían de forma intuitiva:
la mano que escribe enseña al cerebro de una manera distinta a los dedos que solo presionan teclas.
Se llama Audrey van der Meer.
Trabaja en Trondheim, dirige un laboratorio de investigación cerebral y lleva años estudiando algo que muchas personas hoy consideran una “costumbre anticuada”: escribir a mano.
En 2024, su equipo publicó un estudio que debería hacer reflexionar seriamente a escuelas, universidades y padres.
El experimento fue sencillo.
A 36 estudiantes les colocaron unos gorros especiales con 256 sensores, capaces de registrar la actividad eléctrica del cerebro. En una pantalla aparecían palabras, una tras otra.
A veces, los estudiantes tenían que escribir la palabra a mano, usando un lápiz digital sobre una pantalla táctil.
Otras veces, tenían que escribir exactamente la misma palabra en un teclado.
La misma palabra.
La misma persona.
El mismo cerebro.
Pero el resultado era completamente diferente.
Cuando los estudiantes escribían a mano, el cerebro literalmente se despertaba. Se activaban áreas relacionadas con la memoria, la atención, el procesamiento sensorial y el aprendizaje de nueva información. Distintas regiones del cerebro empezaban a “hablar” intensamente entre sí.
Como si se encendiera todo un sistema.
Pero cuando esos mismos estudiantes simplemente tecleaban la palabra, esa red compleja casi desaparecía.
El cerebro trabajaba de una manera mucho más pobre.
Como si una parte del proceso se hubiera apagado.
Y la razón no estaba en romantizar el papel ni en sentir nostalgia por los cuadernos.
La razón estaba en el movimiento.
Escribir a mano no es un gesto simple. Son miles de pequeños micromovimientos. Cada letra tiene una forma distinta. Para escribirla, el cerebro debe coordinar los ojos, los dedos, la muñeca, el pensamiento espacial, la memoria y el movimiento.
Cuando escribes la letra “b”, el cerebro resuelve una tarea.
Cuando escribes la “d”, resuelve otra.
Cuando escribes una palabra, el cerebro trabaja constantemente: corrige, compara, ajusta, recuerda.
¿Y qué ocurre al escribir en un teclado?
Las teclas son diferentes, pero el movimiento es casi el mismo.
Presionar.
Presionar.
Presionar.
Para el cerebro, es un proceso mucho más simple. Casi no tiene que “construir” nada a través del cuerpo.
Por eso Audrey van der Meer advierte: si un niño aprende a leer y escribir principalmente en una tableta, puede no desarrollar esa experiencia corporal que ayuda al cerebro a distinguir las letras.
Por ejemplo, la “b” y la “d”.
Para un adulto parece una tontería.
Para el cerebro de un niño, es un mundo entero de diferencia.
Porque el niño no solo ve una letra.
Tiene que sentir cómo esa letra nace bajo su mano.
Y eso cambia la forma de aprender.
A una conclusión parecida llegaron antes investigadores de Princeton: Pam Mueller y Daniel Oppenheimer. Compararon a estudiantes que tomaban apuntes en laptops con otros que escribían a mano.
El resultado fue muy revelador.
Quienes usaban teclado anotaban más.
Pero entendían menos.
A menudo transcribían casi palabra por palabra lo que decía el profesor, como si se convirtieran en grabadoras humanas.
Quienes escribían a mano, en cambio, no podían copiarlo todo. Físicamente no alcanzaban. Tenían que escuchar mejor, elegir lo importante, resumir, reformular y escribir el sentido con sus propias palabras.
Y ahí estaba la verdadera esencia del aprendizaje.
No en la cantidad de frases anotadas.
Sino en que el cerebro tenía que pensar.
El teclado permitía saltarse ese paso.
La mano obligaba a atravesarlo.
Por eso olvidamos tan fácilmente muchas cosas que apuntamos rápido en el teléfono.
No porque tengamos mala memoria.
Sino porque el cerebro no llegó a trabajar de verdad con esa información.
Presionamos unas teclas.
Guardamos el texto.
Cerramos la nota.
Y casi nada pasó dentro de nosotros.
Escribir a mano nos vuelve más lentos.
Y precisamente por eso puede llevarnos más profundo.
Nos obliga a elegir.
A pensar.
A sentir la forma.
A construir conexiones.
A recordar no solo con los ojos, sino también con el cuerpo.
En un mundo donde queremos hacerlo todo más rápido, esto suena casi paradójico:
el camino más lento puede ser el más eficaz.
Quizá ese sea uno de los grandes problemas de nuestra época.
Aprendimos a registrar información rápidamente.
Pero cada vez la asimilamos con menos profundidad.
Guardamos miles de notas.
Pero recordamos cada vez menos.
Fotografiamos páginas.
Copiamos citas.
Creamos listas en aplicaciones.
Y luego nos preguntamos por qué las ideas no se quedan con nosotros.
Tal vez la respuesta sea muy simple.
Toma un bolígrafo.
Abre un cuaderno.
Escribe lo que de verdad importa.
No por estética.
No por nostalgia.
Por tu cerebro.
Porque a veces la mejor tecnología para aprender no es una nueva aplicación.
Sino un viejo bolígrafo, una hoja de papel y unos minutos de atención tranquila.
Teclear algo rápido es fácil.
Escribirlo a mano es dejar que la idea pase por ti.
Y lo que pasa por la mano, muchas veces se queda mucho más tiempo en la mente.
05/06/2026
Muchas gracias al equipo de Odontología del Hogar Roberto Callejas por su charla sobre la Salud bucal 👏👏
En nuestra Ludoteca LUCILA GUERRERO 🇸🇪 (Maestra destacada a quien dedicamos este espacio)
Una ludoteca es un espacio diseñado para , el juego y el aprendizaje. Su objetivo es fomentar el desarrollo integral de los niños a través de actividades lúdicas, ofreciendo un lugar seguro donde pueden explorar su creatividad, socializar y adquirir valores mientras se divierten.
Día deportivo 🇸🇪👑
Día deportivo 🇸🇪
| Lunes | 07:30 - 16:00 |
| Martes | 07:30 - 16:00 |
| Miércoles | 07:30 - 16:00 |
| Jueves | 07:30 - 16:00 |
| Viernes | 07:30 - 16:00 |