14/06/2024
Hoy, durante una actividad de manualidades para el Día del Padre con mis estudiantes, uno de ellos, con toda su inocencia, me hizo una pregunta que me llevó a reflexionar profundamente. Me dijo: "Maestro, ¿y usted por qué no le hace otro para su padre?" Le respondí que era imposible porque mi padre está lejos. El estudiante, con lógica infantil, replicó: "Pero usted le dijo a Javier que lo haga y lo envíe por mensaje para que lo vea su papá. ¿Por qué no hace lo mismo?" Le expliqué que mi padre está en un lugar donde no hay señal telefónica y no he podido comunicarme con él. Entonces, el niño, con una inocencia desarmante, comentó: "Entonces ha fallecido, pero cuando estaba vivo le diste algo hermoso para él."
Este comentario me hizo reflexionar sobre la importancia de dar regalos y expresar nuestro amor en vida, para que nuestros seres queridos puedan disfrutarlos. Los niños, con su pureza y perspectiva directa, nos enseñan grandes lecciones. Hoy aprendí que nunca debemos dejar de valorar y demostrar nuestro cariño mientras tengamos la oportunidad. De los niños, uno nunca termina de aprender.