10/02/2022
Buenos días bendiciones.
*¡¡ ESCRITO ESTÁ !!*
- Porque nunca me avergüenzo de las buenas noticias; ellas constituyen el poder de Dios para la salvación de todos los que creen.
- A los judíos se les dio el privilegio de ser los primeros en escuchar la predicación de este mensaje, pero ya el mundo entero está escuchándolo.
- Las buenas noticias nos muestran la manera en que Dios nos acepta: por la fe, de principio a fin.
- Como está escrito en el Antiguo Testamento: «El que es justo, lo es por creer en Dios».
Romanos 1:16-17 NBV
El apóstol Pablo era una persona apasionada y dispuesta a darlo todo por la evangelización. En él había gratitud y convicción de que el evangelio era el poder de Dios que salva y transforma vidas, pues lo había experimentado en sí mismo. Sin embargo, el evangelio solo puede transformar a aquellos que lo oyen, lo reciben y creen en él. Por eso, hoy nos corresponde a nosotros atender el llamado de acción de ir y compartir con los demás el mensaje del evangelio. Estamos en un mundo lleno de dolor, incertidumbre y mucha maldad como consecuencia del pecado, pero hay una sangre que fue derramada en la cruz hace más de dos mil años que tiene el poder de limpiar el pecado y transformar las vidas. En Romanos 10:14-15, el apóstol Pablo nos recuerda que las personas no pueden creer si no oyen el mensaje del evangelio, y no lo oirán si no estamos dispuestos a predicarlo. Si queremos transformar el mundo y rescatar las vidas de la condenación eterna, comencemos por compartir el poderoso mensaje del evangelio con aquellos que nos rodean. No hay tiempo que perder y Dios está contando con nosotros. La declaración del apóstol Pablo: «No me avergonzaré», significa una disposición total a ponernos en acción para que otros escuchen el mensaje del evangelio. Este es el tiempo de actuar.