11/04/2026
Hoy entendí algo que a veces olvidamos en medio del cansancio y las preocupaciones.
En estos días no me sentí del todo bien. Hubo momentos de debilidad, de esos que te hacen pensar que estás atravesando todo un poco sola… pero, en pequeños gestos, encontré respuestas.
Un paquetito sencillo, con un pago y unos dulces, pero lleno de intención y cariño.
Recordé además, a la mamá de un alumno que siempre me recibe con algo casero y café, que abriga el alma más que el cuerpo.
Y, ahorita, una cena esperándome al final del día, hecha por alguien que me conoce y me cuida sin necesidad de que lo pida.
Entonces, queda decir, que el amor muchas veces no llega en grandes discursos, sino en detalles pequeños que dicen “estoy pensando en vos”.
A veces sentimos que estamos solos en nuestras luchas, que nadie ve lo que nos pasa por dentro… pero no es así. Nunca es así.
Dios, la vida, o como cada uno lo llame, siempre encuentra la forma de recordarnos que estamos sostenidos… a través de personas, de gestos, de momentos.
Hoy elijo no ignorar esos detalles.
Elijo sentirlos, agradecerlos y guardarlos como un abrazo al alma.
Y también resalto esto:
que nunca sabemos cuánto puede significar un gesto nuestro en el día de alguien más. Una palabra, un detalle, una atención… pueden ser luz en medio de un día gris.
Seamos más gentiles.
Pero también aprendamos a reconocer y recibir la gentileza, sentirnos abrigados y reconfortados por ella.
Porque en esos pequeños actos… también habita el amor. 🤍
Profe Vero 🌺