03/06/2024
TALLER DE LECTURA · JUNIO
Volver a casa · Yaa Gyasi
¿Por qué no hay más obras importantes en el canon sobre la esclavitud? ¿Por qué las historias de los fascismos y los genocidios parecen más centrales para las narrativas occidentales?
Dice un profesor en este libro: «Ése es el problema de la historia. No podemos conocer aquello que no hemos visto y vivido de primera mano. Tenemos que fiarnos de la palabra de los demás. Los que estuvieron presentes en los días de antaño contaban historias a sus hijos para que ellos pudiesen contárselas a los suyos, y así durante generaciones. Pero ahora nos encontramos ante el problema de las versiones contradictorias. Kojo Nyarko decía que cuando los soldados fueron a su aldea, llevaban chaquetas rojas, pero Kwame Adu contaba que eran azules. ¿Qué historia debemos creer?» Y remata: «Creemos al que tiene el poder. Él es quien consigue escribir su historia. Por eso cuando estudiáis historia, siempre debéis preguntaros: "¿De quién es la versión que no me han contado? ¿Qué voz fue silenciada para que ésta se oyese?" Cuando hayáis respondido a eso, debéis encontrar también esa otra historia. A partir de ahí, empezaréis a haceros una idea más clara, aunque aún imperfecta, de la situación».
En su primera novela, Volver a casa, Yaa Gyasi explora el efecto dañino de la trata de esclavos en una familia dividida entre Estados Unidos y la Costa de Oro de Ghana a lo largo de 200 años. Con algunas excepciones, incluso las novelas multigeneracionales más extravagantes parecen alcanzar un máximo de tres o cuatro generaciones, capturando personajes cuyas vidas se superponen, que tienen tiempo para conocerse e interactuar entre sí. Pero no nos asustemos: esta cubre siete generaciones en 300 páginas y es, en su mayor parte, una maravilla.
Por supuesto, hay razones por las que la mayoría de las novelas no siguen a 14 personajes dispersos. Aparte de la dificultad técnica, esta estructura exige un gran sacrificio de desarrollo. Volver a casa es, en esencia, una novela de cuentos, por lo que cada capítulo se ve obligado a valerse por sí mismo e, inevitablemente, a algunos capítulos les va mejor que a otros.
Sin embargo, la suma de las partes es notable: un retrato panorámico de la trata de esclavos y sus reverberaciones, contada a través de las tribulaciones de una familia que lleva las cicatrices de ese legado.
Volver a casa, además, no es un libro que halaga a los blancos, pero tampoco es un libro sobre negros dulces y virtuosos a merced de un mundo ra***ta. Los personajes son, por necesidad, representantes de épocas enteras de la historia africana y negra estadounidense, y Gyasi les infunde individualidad y les permite respirar, con defectos y todo. Madres e hijos, esposos y esposas, hermanos y hermanas, todos tienden a perderse unos a otros en ese regreso a casa. Están separados tanto por la historia (la guerra, la esclavitud, el encarcelamiento) como por las cosas trágicas de la vida individual (abandono, resentimiento, heroicidades).
Yaa Gyasi nació en Mampong, Ghana, en 1989. Es hija de un profesor y una enfermera. En 2009, cuando estudiaba en la Universidad de Stanford, obtuvo una beca de investigación y regresó durante varios meses a su país de origen. Al visitar un viejo castillo donde habitaban los ingleses que controlaban el tráfico de esclavos, se dijo: «Vi las mazmorras y comprendí que debía contar una historia que mezclase a dos mujeres: una que estaba con un británico y vivía en la parte alta del castillo, y una que estaba en las mazmorras».
TEMARIO
· ¿Qué es un antepasado? ¿Qué es un descendiente?
· Ficción, verdad, historia y esclavitud
· ¿Cómo funcionan los cuentos populares transmitidos entre generaciones?
· Lenguaje e identidad: matrimonios, hijos y adopciones, relaciones extramaritales, relaciones no consensuadas
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