30/08/2026
Actos de Reconocimiento a graduandæs de las concentraciones en Derechos Humanos y Estudios de Mujer y Género. Facultad de Estudios Generales, Universidad de Puerto Rico en Río Piedras. Julio 2026.
Parte del mensaje de Ali Petru Gerena, docente:
Gracias Alondra, Ivanna, Dahiana, Kai, Angélica, Grecia, Rosany, Samira, Jinelly, Génesis, Andaira, Alexandra, Ariana, Claudia, Paola, Estela, Sara, Hila por hacer de los Estudios de Mujer y Género y de la Asociación Feminista Universitaria una posibilidad. Por cada mirada, pregunta y cuestionamiento.
Gracias a quienes han hecho este junte posible. A la Dra. Alexandra Pagán Vélez y Dra. Natalia Santos Orozco.
Históricamente este Programa ha sido un tejido de acompañamiento, de creación, de lucha y atrevimiento también contra lo políticamente correcto. Porque si hay un detalle que la estructura cisheteronormativa querría recalcar es sostener el orden colonial civilizado y el poder patriarcal sin importar las vidas que se pierdan. Y perder una vida es no estar físicamente, es arrebatar los sueños de madres, tías, hermanas, de mujeres, personas trans que hoy ya no están por cada feminicidio que ocurre en este archipiélago.
Así ante una estructura institucional que apuesta mayormente a condenar la educación con perspectiva de género y antirracista, a no ofrecer herramientas emocionales que cuestionen el poder, que condena la educación afectiva y sexoafectiva disidente y, que a su vez, hace de la culpa y el castigo individualizado un credo cotidiano como alternativa naturalizada. Atentar contra la vida es también apostar a quitar la posibilidad de entrar a un baño, a un salón, a una reunión cuando lo que importa es la obsesión moderna con la genitalia, que no solo esencializa sino que apuesta a deshumanizar toda acción y existir antes que enriquecer el espacio universitario.
La grieta de Anzaldúa. El cuerpo como primer hogar, territorio en resistencia. Cada ser que creó, formó y cuidó para que otras personas estén acá hoy, y quienes faltan, fueron cuerpos que se encontraron en la calle, en las barras, en el baile, en la casa, en los salones, en la protesta, en los textos y manifiestos que lesbianas, personas trans, negras, no binarias, caribeñas, racializadas en la amalgama social, también lo hicieron posible. Que existir cotidianamente tr****ti, bucha, mariconæ, bi pansexual, cuir no es una etapa, no es nuevo. Tampoco una moda. De ahí la ancestra memoria.
A cada persona que se gradúa; sabes lo vivido, las noches y las amanecías. Que las ausencias físicas hoy también informan y que cada une de ustedes aporta luz en el espacio posible de equivocarse. Gracias por su estar y su existir. A amiguæs, madres, abuelæs, tías, padres, familiares, profesorado quienes acompañan en solidaridad. Y como escribió algún día Anjelamaría Dávila: “Yo también sé que buscamos caminos para poder juntarnos, para poder amar mirándonos a los ojos sin tener que por fuerza preguntarnos”.