Bocadillos Lingüísticos

Bocadillos Lingüísticos

Compartir

Facebook oficial de los Bocadillos Lingüísticos de la lingüista Aida Vergne, Ph.D., Profesora Universitaria. Los Bocadillos de la Dra.

Aquí encontrarás información variada y divertida sobre lengua y mucho más. ¡Bienvenidos al FB de los Bocadillos Lingüísticos de la profesora y lingüista Aida Vergne, Ph.D. Desde el inicio de este proyecto, en 2014, los Bocadillos Lingüísticos han crecido hasta convertirse en una variada colección de columnas sobre lengua, que han deleitado a muchos. Vergne también se han convertido en una herrami

19/11/2025

EL DÍA DEL PAVO Y EL DÍA PAVOROSO
Así debería llamarse el desenfrenado “Viernes Negro”, Viernes Pavoroso, primero porque de alguna manera nos remite al pavo sabroso y oloroso del día anterior, por el cual muchos dan gracias y, segundo, por el pavor que causa ver las imágenes de la gente peleando por un televisor. Sepa mi querido lector que pavo y pavor no están emparentadas. Pavo fue en su momento pavus. El pavo moderno lo documenta por primera vez Nebrija. Su forma antigua y propiamente castellana, de acuerdo con Corominas, era pavón. Pero regresemos al pavor, que es ese horrible espanto, temor y sobresalto que sentimos ante el peligro. Pavor nos llega también del latín pavor, que, como vemos, no cambió su forma en su paso al español, por lo cual se cataloga como cultismo. Pavor es más bien un término literario, un tanto relegado a la lengua escrita, y hasta un poco anticuado. Hoy en día lo que tenemos es miedo ansiedad, estrés y, si sigo, no acabo. Nada, que de pavor tenemos a sus temibles derivados pavoroso y despavorido. Pavor llegó impávido (inmóvil, fresco y descarado) al español, que no es lo mismo que llegar sin pavo (terrible). Mi querido lector, disfrute su Día de Acción de Gracias, coma con mesura, de gracias y cuídese del día pavoroso, pues, mire qué curioso, pavimento también se deriva de pavor, que es donde posiblemente terminará la cara de muchos este viernes, el día pavoroso. ¡Hasta pronto!

21/12/2024

EL MUY CULTO -C**O

Relájese, no sea malpensado. Sepa que si –c**o tiene una rayita al frente significa que es un SUFIJO. ¿Estamos claros? Aunque ya hemos hablado del tema, le recuerdo que los sufijos son piezas (MORFEMAS) que se unen a las palabras para formar OTRAS palabras. –Culo es un sufijo CULTO, de –culus, -a, usado en latín para formar diminutivos. Hoy día –c**o no disminuye nada. De hecho, hay otra variante –culum que, a partir de verbos, deriva nombres que remiten a lugares, objetos e instrumentos. Nos dice Pharies que la gran mayoría de las palabras españolas terminadas en –c**o son muy antiguas, y muchas de ellas muy hermosas, como crepús-c**o, y otras como carbún-c**o, testí-c**o, opús-c**o... Ojo, -c**o también se usa como otro sufijo latino que, como le dije, deriva instrumentos: vehí-c**o, por ejemplo… y es que, bueno, -c**o está en tocas partes, y a veces, donde menos esperamos, como en orá-c**o y en el terrible obstá-c**o. Y mire cómo es el asunto... La lengua, nos dice Pharies, “sigue aceptando nuevos préstamos en –c**o, a juzgar por montí-c**o, pelí-cula y cír-c**o. ¿Ficción? NO, la lengua en acción, aunque parezca ridí-c**o. (SI LE GUSTO EL BOCADILLO, DELE LIKE A LA PAGINA, Y AL POST🥰).

27/11/2024

GRATITUDES.
Ahora en serio!!!!! Gracia y gracias, nos llegan del latín gratus /gratia. Provienen de una raíz indoeuropea *gwerd- que significaba alabar. Gracia es un derivado de gratus, (bien acogido), pero unido al sufijo -ía indica cualidad. De aquí derivan muchas otras palabras como su plural gracias, gracioso y desgracia (para los pobres pavos), por mencionar algunas. Es, entre otras cosas, conjunto de cualidades que hacen agradable a la persona o cosa que las tiene. También es el favor sobrenatural (...) que Dios concede al hombre para ponerlo en el camino de la salvación. Una gracia puede ser también algo divertido o un eufemismo de c**a u orín, como cuando decimos que el nene se hizo una gracia . En su forma plural, gracias, expresa agradecimiento. También le reímos las gracias a la gente (.) Gracia y gracias nos coloca ante dos palabras que poseen una pluralidad de significados, dependientes del uso que los hablantes hagan de ellas. Dar gracias nos llega del latín gratias agere, que en su momento convivía con otras variantes, como gratias agent y graties egit, que figuran en la Biblia Vulgata, escrita por San Jerónimo en el latín que hablaba el pueblo. Hoy es el día de “acción de gracias” que para muchos no tiene ningún significado espiritual. Para otros, el Día de Acción de Gracias es todos los días, que se manifiesta hoy como una tradición más. Gracias… por leer mis Bocadillos. ¿El pavo? RIP excepto los de abajo🤷🏻‍♀️

29/08/2024

MAESTRO, MINISTRO Y P O L Y T Y K O ADMINISTRADOR
¿Sabía que ministro es, etimológicamente, inferior o menor al maestro? Así nos aseguran Roberts y Pastor, e incluso nos dicen que el maestro ha sido “desde siempre, el grande”.
Tomen nota LOS QUE TOMAN DECISIONES por favor. Y, fíjese qué cosa, nos dice el gran Covarrubias, que ministro, del latino minister, es el que sirve a otro.
De nuevo, tomen nota los... que se sientan aludidos. Interesantemente ministerio, de ministrar, era el oficio que a cada uno incumbe, según el mismo autor.
De manera que todos (Y MUY PARTICULARMENTE LOS P-0-L-I-T-K-0-S) fuimos, en algún momento histórico, ministros, pues ministrábamos algo (que ejercemos un oficio, o suministramos a alguien algo, como dinero, por ejemplo; de ahí administrar). Pero regresando a ministro, nos cuenta Covarruvias que los prelados (líderes religiosos) se “incautaron” del lindo nombre ministro por razones de “humildad y ejemplo”.
Curioso, ¿verdad? Las vueltas que dan las palabras, algunos ministros y muchos políticos son impresionantes. Establecido lo anterior, valen unas líneas para el MAESTRO. Del latino magister, el maestro es el que es “docto en cualquiera facultad de ciencia, disciplina o arte, y la enseña a otros dando razón della. (…). Si en esto falta ha usurpado el nombre de maestro”. Maestría remite a la destreza del maestro; magistral es lo que pertenece al maestro, mientras que magisterio es (o era) dignidad (LA MISMA QUE HOY RECLAMAN ESOS SERVIDORES PÚBLICOS Y PRIVADOS). Ha llovido a cántaros para los maestros. ¿Los ministros, los polytikos?, Bolsillos llenos, días soleados y cielos despejados… Una pena MAGISTRAL.

30/07/2024

¿SE PUEDE SALIR PA’FUERA?
Sí. Por ejemplo:
-¿Ya saliste?
- Sí, ya salí...
- Pero estoy aquí afuera y ¡no te veo!
- Salí de la tienda hacia la salida, todavía no estoy afuera...
- Sal pa’fuera que tengo prisa...
Se llaman pleonasmos y están en nuestra boca todo el tiempo, por razones muy diversas. Lamentablemente anda cada loco suelto diciendo que son disparates, y ¿sabe qué? NO LO SON. Añadimos palabras “supuestamente innecesarias” o redundantes, para darle intensidad a una oración o enunciado. Es un fenómeno muy común en lengua oral, que saca por el techo a más de un purista. ¿Y en lengua escrita? La literatura está llena de pleonasmos, porque, encima de redundantes, los pleonasmos crean “belleza”. El Cantar del Mio Cid, nos dice Ayuso de Vicente, recurre al pleonasmo a lo largo de todo el poema. Mire, los pleonasmos nos acompañan todo el tiempo, por esos vemos las cosas con nuestros propios ojos y no con los del vecino y recibimos sorpresas inesperadas. Hay pleonasmos muy bellos, mientras otros pasan desapercibidos, como, yo personalmente, miel de abejas, testigo presencial... Algunos nos causan risa, como: autopsia al cadáver, peluca postiza, y, aunque no lo crea, buena ortografía. Amigo que me lee, en materia de lengua, se puede entrar por la salida. ¿Tiene una sonrisa en sus labios? ¿Y dónde más la iba a tener? ¡Pleonasmo again!

12/07/2024

¿CULTO O PLEBEYO?
José Ortega y Gasset dijo: “(...) el “culto”, que suele pertenecer a las clases superiores, habla desde una “norma” lingüística, desde un ideal de su lenguaje y del lenguaje en general. El plebeyo, en cambio, habla a la buena de Dios”.

¡Ay, Dios mío! Entonces dígame por favor, usted es… ¿Culto o plebeyo? Mire, me perdona, pero hoy vengo decidida a agarrar el toro por los cuernos con este asunto de los cultos, los plebeyos, las normas, las clases “superiores”, lo popular (que nada tiene que ver con política) y los puristas, si me alcanza el tiempo, que lo dudo.
Voy. Superior… ¿Superior a qué? ¿A quién? ¿En qué o cómo? Superior es el apartamento que queda encima del suyo. O el que está subido a una escalera cambiando una bombilla, mientras usted está abajo, en un plano inferior, velando que no se caiga. Superior es el baloncesto, cuando se juega profesionalmente. Superior también se le llama al jefe, aunque en muchas ocasiones no le llegue ni a los tobillos a usted. Superior puede ser la enseñanza, de la misma forma que hay enseñanza primaria, secundaria e intermedia.
Ahora bien, alguien que tenga más dinero que usted, o más educación que usted, NO es superior a usted. No hay nadie superior a usted, NADIE, a menos que ese alguien se trepe en una banquetita o algo así, y alcance un plano “superior”.
Seguimos... ¿Y el culto, quién es? ¿O qué es? Pues si le quita la "t", ya usted sabe; pero no nos vayamos por la tangente. Culto, con "T", es aquel que ha recibido las enseñanzas que provienen de la cultura o la instrucción. SIN EMBARGO, es importante reconocer que la cultura también se adquiere a través de experiencias de vida y aprendizajes informales. Entonces, ¿qué quiso decir don José con eso de que los plebeyos hablan “a la buena de Dios”? Pues bien, hablar “a la buena de Dios” implica, de cierto modo, descuidar las cosas, dejar que tomen su curso, sin dirección, a merced de las circunstancias. Entonces, al no ocuparse de su lengua, solo le queda el mismísimo Señor de las Alturas para que la atienda, ¿me sigue? De manera que Dios, en su infinita gracia y buena voluntad, se encargará de la lengua que usted ha abandonado a su suerte.
Ahora, dígame honestamente, ¿es usted culto o plebeyo? Lo dejo con esa preguntilla y me despido, pues, a la buena de Dios.
(Nota: Ahora «dios» se escribe con minúscula, si no es un nombre propio, según la nueva ortografía, de manera que, a dios que reparta suerte. Adiós.)

Bocadillos Lingüísticos Facebook oficial de los Bocadillos Lingüísticos de la lingüista Aida Vergne, Ph.D., Profesora Universitaria. Aquí encontrarás información variada y divertida sobre lengua y mucho más.

07/07/2024

¿Por qué sándwich lleva acento...
…además de jamón y queso, lechuga y tomate, y lo que sea que usted quiera ponerle? Ajá. Pues sucede que a esta palabrita tan suculenta, especialmente si se trata de un cubano de la Panadería La Ceiba, no solo está en el Diccionario de la Irreal Academia Española de la Lengua, sino que, además, a ella le aplica lo que María Vaquero solía llamar una de las varias reglas ortográficas “secretas”.
Hay más de una, pero hoy vamos a explicar, aquí en los Bocadillos, esa misteriosa regla que nos “obliga” a ponerle acento a sándwich (en español) y sin atragantarnos.
Vamos por partes. Sándwich es, sin lugar a dudas, además de un anglicismo, una palabra llana, pues lleva la fuerza de pronunciación en la penúltima sílaba. Hasta aquí todos felices y contentos. Y las reglas que su querida maestra(o) de español le enseñó en la escuela establecen claramente que las llanas se acentúan siempre y cuando no terminen ni en n, ni en s ni en vocal. Hasta aquí, todo parece indicar que sándwich cumple con la regla, ¿verdad? Pues no.
Es otra la razón de esta tilde. La regla secreta de las llanas dice que estas se acentúan si terminan en el dígrafo ch. De manera que, aunque cumpla con la anterior, sándwich se acentúa porque es una llana que termina en ch. ¿Lo sabía?
La gran pregunta es ¿por qué Llorens, si es aguda terminada en s, no se acentúa? Lo dejo con ese misterio, la otra regla secreta… ¡Hasta pronto!

05/07/2024

¿Te está gustando nuestra página? ¡Dale LIKE! Así podremos seguir creando esos contenidos que te hacen reír a carcajadas. Aprenderás cosas nuevas y, sobre todo, ¡lo disfrutarás de lo lindo! ¿Nos ayudas? ¡Solo un clic y seguimos la fiesta! 🎉😂📚 ¿No te gusta? ¡Dale LIKE también! Nos encantaría sorprenderte la próxima vez. Ah, y puedes escribirnos con tus preguntas y peticiones. Dale, dale, dale LIKE

27/06/2024

NUESTRO PAÍS DE LAS MARAVILLAS
Pérate pérate pérate... Aguántate ahí ¿No era Alicia...? Sí, Alicias, Alisios, boricuas, gatas, y hasta conejos (buenos y malos) tenemos aquí en nuestra querida Absurdópolis, (también “desconocida” como Puerto Rico). Así que, demos inicio a este Bocadillo Lingüístico inspirado en la obra del gran Lewis Carroll (tal vez, primera de varios).

Créame que esforcé por desyerbar las extraordinarias y espeluznantes semejanzas con nuestro Wonderland del Caribe. Así que, entremos pues, alegremente, por la salida, el lugar indicado para desenlogicar este maracumbete . Mientras le cuento, usted dirá si puede apreciar las semejanzas con nuestro querido Borinquén.

El país imaginario creado por Lewis Carroll es un lugar mágico y fantástico. Alicia, el personaje principal de la historia, se mete en la madriguera de un Conejo (no sabemos si bueno o malo), vistiendo un chaleco (no sabemos si a prueba balas) y un descomunal reloj de bolsillo. Aquella rara criatura, inquieta y de mirada nerviosa (¿nuestros políticos?), de largas y poderosas patas, se movía en un constante y frenético ir y venir, como si estuviera siempre a punto de perder algo vital (¿las elecciones?)

En fin, este conejo vivía de urgencia en urgencia y de misterio en misterio, como si cada palabra pronunciada por él o por cualquiera fuera un enigma por resolver. El conejo del país de las maravillas era enigmático y cautivador, cuyo apuro eterno y su conexión con el tiempo parecían ocultar secretos profundos y oscuros. Nuestra pobre Alicia (no sabemos si boricua), una vez dentro de la madriguera, se encuentra con personajes extravagantes, y se enfrenta a desafíos absurdos. Su estancia en el país de las maravillas está colmada de situaciones ilógicas y surrealistas (cualquier semejanza con Puerto Rico no es ni pura ni coincidencia). Sepa usted que El país de las maravillas es el escenario principal de la historia de Carroll y ha cautivado la imaginación de lectores de todas las edades desde la publicación del libro en 1865 (igualito que mis Bocadillos, jaja!).

¿Y por dónde entra la lingüística a este Bocadillo? (sabemos, pero no lo vamos a decir aquí). El asunto es que los personajes de la historia desafían las expectativas del diálogo lógico y vuelven loquita a la pobre Alicia. Todo, o casi todo, lo que ella dice es malinterpretado o entendido como inesperadas y creativas paradojas lógicas y otros entuertos semánticos.

A lo largo del libro sobresalen las ingeniosas contradicciones razonadas y el “maravilloso” juego de palabras de Carroll para desafiar las convenciones lingüísticas y explorar los límites ¿infinitos? de la comunicación. A través de esta interacción humorística, Carroll nos invita a reflexionar sobre la naturaleza del lenguaje y la forma en que construimos el significado (y el sin sentido de lo literal).

Tal y como en el país de las maravillas, en Puerto Rico hacemos yoga entre el limbo, el absurdo y la incertidumbre, alcanzando casi la ebullición en tiempos cercanos a las ¿(re)elecciones? Las palabras de los políticos y los politólocos adquieren nuevas e insondables dimensiones que nos sumergen (y ahogan) en un mundo de “maravilla” y desconcierto. Al igual que en el País de las maravillas, el lenguaje se convierte en un vehí-C**O para la creatividad y la exploración de nuevas posibilidades comunicativas.

Aquí los dejo, hasta el próximo Bocadillos Lingüístico, donde entraremos de lleno a cualquier tema. Confíe en mí, y verá cómo lo deslumbrinaré con mis perplexociones; permita que mi enredamiento se funda en una confusión aún más esplendídula, aquí en esta islita de ricas maravillas. ¿O no? ¡Claro que sí! ¡

Bocadillos Lingüísticos Facebook oficial de los Bocadillos Lingüísticos de la lingüista Aida Vergne, Ph.D., Profesora Universitaria. Aquí encontrarás información variada y divertida sobre lengua y mucho más.

27/06/2024

EL FENÓMENO
Nada que ver con el admosférico. Se trata del fenomenal fenómeno lingüístico (fonético, semántico, sintáctico, morfológico, el que sea, que no discrimino). Por ejemplo, cuando un hablante se aparta de la “norma”, los lingüistas, en vez de sacar la correa, paran el oído y tratan de descifrar qué fue lo que ocurrió. Es mucho más iluminador saber por qué la gente dice íbanos y veníanos, que sencillamente regañar y humillar al hablante que se “apartó de la norma” o peor, mirarlo por encima del hombro….

Mire, cuando explicamos por qué ocurren las cosas, no solo entendemos sino que también APRENDEMOS la forma “correcta” o normativa. Por ejemplo en diabetes /diabetis el cambio de la vocal final podría ser por influjo del inglés, o porque la vocal i está articulatoriamente más cerca de la [s] y, por la ley del mínimo esfuerzo, el hablante convierte esa e en i. Reversa es un anglicismo adaptado usual que convive con riversa en lengua oral (y también se ve en lengua escrita). En este caso, me temo que el cambio de la vocal responde a la misma razón de diabetes (la [i] de riversa está más cerca de la v [b], que la [e], en términos de articulación). El caso de hubo y hubieron es más complejo; hubieron, a diferencia de lo que muchos piensan, es una forma verbal correcta. El detalle es que los hablantes la emplean donde le “corresponde” a hubo. Se lo aseguro. Y prontito le explico (OTRA VEZ) en DETALLE el interesante íbanos, y veníanos, y no nos deteníamos…

27/06/2024

¿EL CALOR O LA CALOR?
Si dijo la calor, se calentó con esos puristas que rabian por ahí porque se les fue un Bocadillo por el galillo viejo. Amigo querido, cualquiera de las dos… es insoportable!!!! ¡Ufff qué calor en la ciudad! Pero a lo nuestro: ¿cuál es la “correcta” y por qué? Los entendidos aseguran que lo “correcto” es el calor. Por lo tanto, calor NO es un sustantivo ambiguo sino masculino. Sin embargo, el mar/la mar, el azúcar/la azúcar, el tanga/la tanga, el agravante/la agravante, entre otros, son nombres ambiguos y pueden emplearse como masculino o femenino sin ningún estrés; son algo así como sustantivos bisexuales. Aprovecho para informarle que, según se recoge en la No tan Nueva Gramática de la Irreal, en el español oral europeo meridional se usa la calor sin ningún sofocón, y en Andalucía es la calor, las calores. Del Caribe los académicos de la realeza no dicen ni jota, pero sabemos que aquí ambas alternan (esta calor, este calor). Los académicos “desaconsejan” usarlo como femenino porque no es “español estándar” (ese que nadie habla). ¿Quiere mi opinión? Pienso que el calor no es tan caluroso como la calor... Esta calor a mí me sugiere una temperatura insoportable. El calor es, creo, más llevadero. ¿Será calor masculino, femenino o ambiguo? A lo mejor el/la calor es un hot flash incesante del planeta, que no discrimina por s**o... ¿Te gustan los bocadillos? DALE LIKE A LA PAGINA. ¡Merci buckets!

Bocadillos Lingüísticos Facebook oficial de los Bocadillos Lingüísticos de la lingüista Aida Vergne, Ph.D., Profesora Universitaria. Aquí encontrarás información variada y divertida sobre lengua y mucho más.

¿Quieres que tu escuela/facultad sea el Escuela/facultad mas cotizado en San Juan?

Haga clic aquí para reclamar su Entrada Patrocinada.

Our Story

¡Bienvenidos al FB de los Bocadillos Lingüísticos de la profesora y lingüista Aida Vergne, Ph.D. Desde el inicio de este proyecto, en 2014, los Bocadillos Lingüísticos han crecido hasta convertirse en una variada colección de columnas sobre lengua, que han deleitado a muchos. Los Bocadillos de la Dra. Vergne también se han convertido en una herramienta suplementaria de enseñanza de lengua muy útil para maestros y estudiantes de español y lingüística.

Localización

Categoría

Dirección


San Juan
00907