21/08/2026
A veces la clienta llega con una idea… pero la consulta nos lleva a otra decisión.
En este caso, inicialmente hablábamos de llevar el cabello hacia un marrón chocolate.
Pero durante la consulta, mientras hablábamos sobre el cambio y sobre cómo quería verse, quedó claro algo importante: no quería sentirse demasiado oscura.
Y eso cambia la decisión técnica.
Ella venía de un cobrizo fantasía, y en lugar de llevarla directamente a un chocolate profundo, decidimos trabajar una transición más suave: bajar la intensidad del cobrizo hacia un nivel 6, manteniendo suficiente luminosidad para que el cambio no se sintiera demasiado drástico.
Porque una buena consulta no consiste solamente en preguntar:
“¿Qué color quieres?”
Consiste en hacer las preguntas correctas.
Escuchar.
Observar.
Evaluar el cabello.
Entender lo que realmente quiere sentir cuando se mire al espejo.
Porque muchas veces lo que una clienta dice que quiere al principio no es necesariamente el resultado que realmente desea.
Y ahí es donde entra el criterio profesional.
El buen color no comienza con una fórmula. Comienza entendiendo el caso.
Sigo trabajando de manera presencial, con espacios limitados, porque en esta etapa estoy eligiendo cuidadosamente los casos que puedo atender y dedicarles el tiempo que merecen.
Si estás considerando un cambio y quieres conversar primero sobre lo que realmente necesita tu cabello, escríbeme. 🤎