03/09/2026
LA LIBERTAD RELIGIOSA NO ES EL DERECHO A IMPONER ✋🏽
La libertad religiosa garantiza que cada persona pueda practicar su fe libremente. No le concede a nadie el derecho de utilizar el Estado para imponer sus creencias sobre los demás.
Cuando se abre el andamiaje gubernamental para promover una religión, se abre para todas. Las leyes no pueden aplicarse únicamente cuando benefician al grupo que se considera mayoría. Si una religión puede utilizar las escuelas, las instituciones, las leyes y los fondos públicos para adelantar su doctrina, las demás también tendrían derecho a exigir exactamente lo mismo.
Ahí está la contradicción: algunos quieren apropiarse del poder del Estado convencidos de que siempre serán ellos quienes lo controlen. Reclaman libertad para imponer sus creencias, pero se escandalizan cuando otra religión exige el mismo espacio.
🌎 Viajar por el mundo me ha permitido entender algo: el problema nunca comienza simplemente porque existan creencias diferentes. Comienza cuando una mayoría se convence de que su fe, su cultura o su manera de vivir le concede el derecho de silenciar a las minorías y expulsarlas del espacio que también les pertenece.
No podemos criticar a los ayatolás por imponer sus creencias en Irán ni a los talibanes por hacerlo en Afganistán y, al mismo tiempo, guardar silencio cuando ciertos grupos religiosos pretenden utilizar el Estado en Puerto Rico para imponernos sus creencias a quienes no las compartimos. Guardando las enormes diferencias entre esos contextos, el principio que debemos rechazar es el mismo: ninguna mayoría religiosa tiene derecho a gobernar la conciencia de los demás.
Vale la pena preguntarnos: si mañana otra religión se convirtiera en mayoría, ¿aceptarían esos mismos grupos que utilizara las escuelas, las leyes y el dinero público para imponernos su doctrina? Si la respuesta es no, entonces tampoco deben hacerlo ellos. ⚖️
Una democracia no existe para que la mayoría aplaste a quienes piensan distinto. Existe para limitar el poder y garantizar que todos (especialmente las minorías) conserven su voz, sus derechos y su lugar en la sociedad.
Si necesitas utilizar el poder del Estado para imponer tu fe porque tu ejemplo de vida no logra inspirar a otros a seguirla libremente, debes preguntarte qué está fallando. Las personas deberían acercarse a una religión porque ven en quienes la practican amor, bondad y algo digno de imitar; no porque se les imponga mediante las leyes y las instituciones que financiamos todos: quienes creen, quienes creen diferente y quienes no creen. 🙏🏽
Soy hijo de un pastor evangélico que me enseñó que podemos diferir sin dejar de amarnos. De él aprendí que la fe se demuestra mediante los actos, no se impone mediante las leyes. Si alguien necesita del discrimen o del poder gubernamental para defender su religión, eso no es libertad religiosa: es opresión.
Las religiones deben ser protegidas y todos los credos deben poder practicarse libremente. Lo que no debe permitirse es utilizar las leyes, las instituciones y el dinero que aportamos contribuyentes de distintas creencias para privilegiar una sola fe.
El Estado no es una iglesia. La democracia no es una religión. Y ser mayoría no convierte tus creencias en obligaciones para los demás.
La fe merece libertad, no poder para imponerse. 🕊️