22/03/2025
Descansa en PAZ Gilberto Castillo, un gran amigo
Carta abierta de su hijo
Querido Papá, “CAMPANELA”
Hoy me toca escribirte estas palabras con el corazón hecho pedazos, porque nunca imaginé tener que despedirme de ti. No sé cómo expresar todo lo que siento, porque el amor que me diste y los momentos que compartimos son demasiado grandes para encerrarlos en unas líneas.
Gracias, papá, por ser mi guía, mi refugio y mi ejemplo. Me enseñaste a caminar por la vida con valentía, con honestidad y con amor. Me diste más de lo que pude pedir y llenaste mis días con tu presencia, me diste la oportunidad de cuidarte y tenerte hasta tu último suspiro, gracias por tus palabras sabias y tu abrazo siempre dispuesto. No hay forma de agradecerte todo lo que hiciste por mí por Braulio y todos tus nietos.
Me duele saber que no podré volver a escuchar tu voz ni sentir tu mano sobre la mía, pero llevo en mi alma cada consejo, cada sonrisa y cada gesto de amor que me diste. Sé que seguirás conmigo, en cada estrella que brille en la noche, en cada amanecer, en cada recuerdo que guardo con cariño.
Hoy no te digo adiós, porque sigues vivo en mi corazón. Solo te digo hasta luego, con la promesa de honrar tu memoria y seguir adelante con la fuerza que me enseñaste.
Descansa en paz, Campanela. Te amo con toda mi alma nos vemos en el cielo.
Tu amado hijo Juan Manuel tu Cano.