02/06/2026
Evidencia 👇
Isaías 55, 11: La Palabra cumple infaliblemente el propósito de Dios.
Hebreos 4, 12: La Palabra es viva y eficaz.
Romanos 10, 17: La fe nace por medio de la Palabra.
1 Pedro 1, 23: La Palabra produce el nuevo nacimiento.
1 Tesalonicenses 2, 13: La Palabra de Dios actúa en los creyentes.
16/05/2026
1. No cumplir la Ley divina 𝙖 𝙡𝙖 𝙥𝙚𝙧𝙛𝙚𝙘𝙘𝙞𝙤́𝙣 trae consigo juicio.
●Romanos 3:19-20; Gálatas 3:10; Romanos 4:15
2. Por otro lado, el Evangelio trae la gracia de Dios dada por Jesucristo, para que seamos irreprensibles en Su presencia.
●Romanos 3:21-24; 1 Corintos 1:1-9; Filipenses 1:6 y 1:10-11; 1 Tesalonicenses 5:23-24; Judas 24-25
El mensaje es claro: la Ley exige perfección, pero ninguno de nosotros la ha cumplido. Cada pensamiento impuro, cada palabra vana, cada omisión del bien, nos deja culpables ante el Dios santo. La Ley no miente: su veredicto es culpabilidad y castigo.
Pero en medio de esa condena resuena el anuncio consolador de una Buena Noticia (Evangelio): Cristo cumplió perfectamente la Ley que nosotros quebrantamos, y soportó el juicio que merecíamos. En la cruz, Él cargó con toda la ira divina que pesaba sobre los pecadores, y con Su resurrección nos abrió el camino de la vida eterna.
Por eso, quien confía en Cristo ya no está bajo la maldición, sino bajo la gracia de Dios. En Él somos declarados justos por medio de la fe y, como consecuencia, Su Espíritu nos santifica día tras día, hasta que finalmente seamos presentados irreprensibles en Su venida.
No busques refugio en tu capacidad u obediencia humanas. Corre a Cristo. Solo Él puede librarte del juicio y vestirte de Su justicia si crees en Él y lo que hizo por ti y en tu lugar. En Él, tú y yo, pobres pecadores, nos convertimos en hijos perdonados y preparados para el día del Señor.
Arrepiéntete (Ley) y conviértete (Fe) a Jesucristo.
¡Cree, confía, levántate, el Señor te está llamando!
Tuyo, en Cristo,
Fernando
15/05/2026
Cuidado. Cuando el Señor dice que seamos mansos como él (Mt 11, 29), NO se refiere a una actitud de dejadez o sometimiento a todo, en todo momento y por cualquier causa o circunstancia.
Ahí se refiere a ser manso únicamente en el momento y circunstancia querida por Dios. Se trata de ser mansos para Dios, por Su causa y a pesar de lo que sea.
*Que esto nos sirva para comprender mejor que somos libres en Cristo.
*Que esto nos motive a ser valientes.
*Que esto nos inspire a ser dóciles al Señor.
*Que esto nos motive a hacer caso de la voz de Dios en su Palabra.
*Que esto nos convenza de ser como Jesucristo.
Ten esto muy presente, y en el nombre del Señor Jesucristo proclamemos nuestra libertad en Él, para su gloria y como medio de evangelización.
¡Ánimo!
*¿QUÉ SIGNIFICA PARA TI AHORA SER MANSO, SEGÚN JESUCRISTO?
A. Ser indeciso (neutral)
B. Ser pobre (sin medios)
C. Permanecer callado (conveniencia)
D. Sometido solo a Dios (valiente)
14/05/2026
Hoy, la Iglesia Cristiana celebra la Ascensión como el triunfo de Cristo, quien, en cuerpo y sangre, reina y garantiza la futura resurrección de los fieles.
13/05/2026
«Solo a Jesús le pertenece el derecho de instituir los sacramentos. Los otros “sacramentos” son rechazados como inventos humanos o mantenidos como ritos sagrados».
—Pág. 34 👇
11/05/2026
No permanezcas en las tinieblas intentando arreglar tu vida primero. Ven a Cristo tal como eres, porque el Mesías prometido en Isaías vino precisamente para los ciegos, los cautivos y los perdidos.
07/05/2026
Cristo es la simiente que hirió a la serpiente en la cabeza.
Apuéstale al Vencedor y no busques atajos en las criaturas.
05/05/2026
No todos son iguales. De hecho, la mayoría de los sacerdotes católicos romanos son más respetuosos con la sagrada Escritura, y tienden a no contradecir su catecismo post-Vaticano II.
04/05/2026
“Sopórtense unos a otros, y perdónense si alguno tiene una queja contra otro. Así como el Señor los perdonó, perdonen también ustedes”.
—Colosenses 3, 13 (DHH)
02/05/2026
AFIRMAMOS que las Sagradas Escrituras deben ser recibidas como la autoridad de la Palabra de Dios.
NEGAMOS que las Escrituras reciban su autoridad de la Iglesia, de la tradición, o de cualquier otra fuente humana.
—Declaración de Chicago (1978), Artículo I