14/07/2017
Es super importante la salud emocional de nuestros niños, si queremos que sean adultos capaces de afrontar la vida. Este post de la Dra. Fermina está muy bien explicado.
Louis Cozolino, autor de “The neuroscience of human relationships” explica que “cuando los padres no tienen mucho contacto o existe una falta de cuidados para el bebé , es más probable que el cerebro desarrolle un sistema dirigido fundamentalmente por la adrenalina. Ya que los bebés sufren mucho estrés cuando se sienten solos o desatendidos. Esto dará lugar a un tipo más violento de personalidad y a bebés más agitados. Algo que tiene sentido desde un punto de vista evolutivo en la sociedad actual en la que vivimos donde escuchamos pediatras y psicólogos aconsejando dejar llorar para crear independencia o abrir los pulmones. Consejos que carecen de lógica e incluso van en contra de nuestro propio instinto. Cuanto menos protegido esté un niño por sus padres, más agresivo tiene que ser para sobrevivir, mas tiene que gritar, mas tiene que llorar.
Sin embargo cuando hacemos lo contrario activamos la química cerebral pero de una forma positiva y beneficiosa. En un entorno de afecto, contacto y amor se activan los circuitos neuronales de la serotonina, un neurotransmisor del bienestar por lo tanto los bebés estan mas tranquilos y alegres.