01/04/2023
Paul Washer:
He pasado mi vida en la jungla. He pasado mi vida congelándome en las montañas de Los Andes. He visto morir a gente. A un muchacho, unos musulmanes le dispararon cinco veces en el estómago y le dejaron tirado en el andén, simplemente, porque él gritó: ¡Tengo mucho miedo; pero no puedo negar a Cristo! por favor, no me maten. ¡Pero no lo voy a negar! Y murió en un charco de sangre. Y tú hablas de ser cristiano radical porque te pones una camiseta o porque asistes a una conferencia.
Estoy hablando de Santidad. Estoy hablando de Piedad. ¿Sabes lo que sería que Dios se moviera en este lugar? Si todos ustedes se convencieran o si yo mismo cayera bajo la convicción del Espíritu Santo, caeríamos sobre nuestros rostros y lloraríamos, porque veríamos las cosas que Dios odia. Llevamos las cosas que Dios detesta: Actuamos, nos vemos y olemos como el mundo, porque hacemos las mismas cosas y no nos damos cuenta de que las hacemos; porque no conocemos la Palabra de Dios, porque nosotros que, aun como denominación, clamamos "La Escritura es la infalible Palabra de Dios", básicamente, todo lo que tenemos son sólo ilustraciones, historias y/o relatos, no más.
¡Oh! que Dios brille en este lugar. Entonces, nos alejaríamos de nuestro pecado, renunciaríamos a las cosas que a Dios no le agradan, y correríamos hacia Él, le apreciaríamos y le amaríamos.
¡Oh! ¡Que Dios levante misioneros!
No deseo las mismas cosas que tus padres quieren para ti (seguridad, protección, cosas bonitas, coches y respeto). Quiero para ti lo mismo que quiero para mi hijo: Que un día tome una bandera, la bandera de Jesucristo, y la ponga en lo alto de una colina donde nunca antes nadie ha puesto bandera alguna, y grite: ¡Jesucristo es el Señor! aunque eso lo cueste la vida a mi hijo.
Cuando él tenga dieciocho años y me diga lo mismo que yo dije cuando era joven: voy a las montañas, voy a la selva - Ellos me dijeron: tú no puedes ir. Estás loco. Hay una guerra; vas a morir. Mas dije: voy a ir - Entonces, cuando el muchacho cargue la mochila, voy a orar por él, y diré: ve. Dios está contigo. Y, si tú mueres, hijo mío, yo te veré allá y honraré tu muerte.