Pastor Mega

Pastor Mega

Compartir

Carlos Alberto Paz es Pastor de la Iglesia Reformada Gracia Urbana en Perú. Teólogo en construcción

14/05/2026

“Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil.” — Evangelio según Mateo 26:41

La oración nunca fue diseñada para reemplazar la vigilancia espiritual. El Señor unió ambas cosas porque conoce la fragilidad del corazón humano. Muchas personas oran con sinceridad, pero después descuidan aquello que alimenta su mente, sus emociones y sus deseos. Jesús habló estas palabras en Getsemaní, mientras sus discípulos dormían espiritualmente en una de las horas más decisivas.

Ellos amaban al Maestro, pero no entendían el peligro de bajar la guardia. Así ocurre también hoy: un creyente puede buscar a Dios en oración y aun así exponerse a conversaciones, ambientes y hábitos que lentamente debilitan su comunión con Él. La oración trae fuerza, pero la vigilancia cierra las puertas por donde la tentación intenta entrar silenciosamente al alma.

Velar significa vivir despiertos delante de Dios. Es examinar el corazón, cuidar lo que permitimos entrar por los ojos y los oídos, y reconocer que la carne sigue siendo débil. Pedro aseguró que jamás negaría a Cristo, pero horas después cayó porque confió demasiado en sí mismo y no veló. La tentación rara vez aparece de golpe; normalmente comienza con pequeños descuidos tolerados por mucho tiempo. Por eso el creyente sabio no solo ora por pureza, sino que también se aparta de aquello que contamina. No solo pide paz, sino que evita alimentar discusiones y resentimientos. No solo clama por santidad, sino que protege su mente y su corazón. La obediencia diaria demuestra si la oración realmente está transformando la vida.

Dios no nos llama a vivir con miedo, sino con discernimiento y sobriedad espiritual. El enemigo trabaja mucho a través del cansancio, la distracción y la indiferencia. Cuando el alma deja de velar, comienza lentamente a acostumbrarse a cosas que antes le dolían. Por eso la Escritura enseña a guardar el corazón, porque de él mana la vida. El creyente que vela aprende a reaccionar temprano: corrige actitudes, corta lo que lo aleja de Dios y vuelve rápidamente al Señor cuando percibe frialdad espiritual. Orar y velar deben caminar juntos. La oración mantiene el corazón cerca de Dios, y la vigilancia evita que ese corazón vuelva a entregarse a aquello de lo que Cristo vino a rescatarlo.

14/05/2026

Airaos pero no pequeis

“Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo.” — Efesios 4:26

La ira es una emoción real y humana. En ciertos momentos puede surgir ante la injusticia, la traición o el dolor profundo. La Biblia no condena automáticamente el enojo; incluso nuestro Señor mostró indignación santa frente a la hipocresía y el pecado. Sin embargo, Dios nos advierte sobre el peligro de permitir que esa ira permanezca demasiado tiempo en el corazón. Cuando el enojo se alimenta día tras día, deja de ser una reacción momentánea y comienza a transformarse en amargura, resentimiento y dureza espiritual.

El apóstol Pablo exhorta a no dejar que el sol se ponga sobre nuestro enojo. En la cultura bíblica, el día terminaba al atardecer, y esto enseñaba la urgencia de resolver el conflicto antes de que echara raíces en el alma. El enemigo sabe cómo usar una herida no entregada a Dios para sembrar división, frialdad y pensamientos destructivos. Por eso el Señor nos llama a rendirle nuestras emociones, confiar en Su justicia y descansar en Su soberanía. No todo lo que nos hiere será resuelto inmediatamente, pero todo puede ser llevado a los pies de Cristo.

Guardar resentimiento es vivir cargando una herida abierta. Mientras más tiempo permanece, más consume la paz y roba el gozo. Dios no nos llama a perdonar porque la ofensa haya sido pequeña, sino porque Él desea liberar nuestro corazón de la esclavitud del rencor. Antes de terminar el día, es sabio preguntarnos si existe alguna ira que aún no hemos entregado al Señor. Cuando dejamos el juicio en Sus manos, encontramos descanso para el alma y libertad para seguir caminando en paz.

12/05/2026

La fe no depende de las circunstancias sino de la soberanía absoluta de Dios. Job entiende que tanto el bienestar como el sufrimiento no son accidentes del azar, sino administraciones sabias de la mano divina.

En una cultura que idolatra el confort, esta confesión no le gusta a muchos: Dios sigue siendo bueno cuando hiere y cuando sana. En la vida y en la muerte , en la ganancia y en la perdida.

La fe madura no exige explicaciones, sino que se aferra a la gloria de Dios revelada incluso en el dolor. Aquí se anticipa la cruz, donde el Hijo inocente bebió el mal más profundo para darnos el bien eterno.

Por eso, el creyente puede adorar en medio de la ceniza, porque su tesoro no es la ausencia de sufrimiento, sino Dios mismo.

El gozo cristiano no es "positivismo", sino satisfacción en la supremacía de Dios por encima de todo dolor.

11/05/2026

No hay palabras para poder llenar lo que significas para mí mami. Solo darle gracias a Dios por estos casi 80 años de vida que te está dando y el corazón amoroso sin condiciones que tienes desde siempre . ¡Feliz día madre!

01/05/2026

Dante Gebel no fue objetivo y no tiene una cosmovisión bíblica

Como cristianos bíblicos, históricos, reformados y evangélicos, sostenemos que la ley de Dios debe influir y orientar las leyes de nuestras constituciones y códigos civiles y penales en las naciones. Sin embargo, Dante Gebel ha respondido recientemente desde una perspectiva que no parece coherente con estos principios, partiendo de presuposiciones subjetivas, alejadas de lo que la Palabra de Dios establece para la vida pública y moral de las sociedades.

Esto se hace evidente en sus declaraciones sobre temas como el ab**to y el matrimonio entre personas del mismo s**o (fue entrevistado por Luis Novaresio un hombre casado bajo leyes progres con otro hombre) , posturas que hoy resultan difíciles de conciliar con alguien que afirma sostener una fe cristiana bíblica, o que aspire a representar al pueblo evangélico conservador.

Quienes han seguido su ministerio recordarán que hace aproximadamente 15 años él mismo predicaba en contra de estas prácticas y en algunas entrevistas hace poco dijo que no estaba de acuerdo pero de manera algo tibia tambien. El cambio actual levanta cuestionamientos legítimos sobre la solidez de sus convicciones, dando la impresión de que su postura ha sido modificada por presuntas aspiraciones personales, como el deseo de ocupar un cargo público.

Esto podría sugerir que dichas convicciones no estaban firmemente arraigadas, y que en el pasado la imagen pastoral fue utilizada más como una plataforma que como una expresión genuina de fe. No obstante, el juicio final pertenece únicamente a Dios. Ninguno de nosotros puede determinar con certeza la condición espiritual de otro; solo Dios conoce el corazón y sabe si verdaderamente ha nacido de nuevo.

Lo que sí es claro es que negar o relativizar principios fundamentales establecidos por la ley de Dios, presentándolos como asuntos subjetivos, es algo serio. A los hombres se les puede engañar, pero delante de Dios toda verdad queda expuesta.

Un hombre y ciudadano cristiano que no esta en el ministerio pastoral que pretenda un cargo publico debe partir de una cosmovisión bíblica e historica.

Un pastor y ciudadano cristiano que pretenda un cargo publico debe partir de una cosmovisión bíblica e historica.

En ambos casos uno debe ser radical como Cristo y dejar las cosas claras , si si o no no. Punto. Los "No se " son para tibios.

Este es mi ultimo post del tema para dejar en claro algunas cosas.



01/05/2026

Quiero Ser Como un Boomer

«Las riquezas de vanidad se disminuirán; pero el que recoge con mano laboriosa las aumentará.» (Proverbios 13:11)

Generacionalmente soy un Xennial (1979) pero quiero ser como un boomer a estas alturas de mi vida. Quiero vivir con la mentalidad de aquellos que priorizaban un techo propio sobre cualquier otra cosa. Ellos entendían que la verdadera seguridad y el bienestar familiar no se construyen con fotos de viajes exóticos instagrameables ni con dispositivos de última generación, sino con disciplina, sacrificio y enfoque en lo esencial.

Mientras hoy muchos corren detrás de experiencias pasajeras y consumismo desmedido, los boomers sabían que un hogar sólido era la base desde la cual se podía construir todo lo demás. No se dejaban seducir por la presión social de aparentar una vida que no podían sostener. Su grandeza radicaba en su capacidad para decir “no” a lo superfluo y “sí” a lo permanente.

Yo fui un atolondrado que nunca ahorro, ni midió gastos en su prime , como muchos pensé "me lo debo, puedo y me lo merezco" , y ahora me hubiera gustado tener en aquellos mozos tiempos tener la mentalidad que ahora tengo.

La vida austera que practicaban nuestros padres no era sinónimo de miseria, era sabiduría financiera y emocional. Trabajaban duro, comían en casa casi todos los días, viajaban solo a veces y dentro de su propio país cuando podían y evitaban endeudarse por caprichos y estupideces . No gastaban en restaurantes caros, en celulares de gama alta (no existían celulares )ni en ropa o tratamientos para proyectar una imagen que no correspondía con su realidad.

Esa austeridad les permitía ahorrar con constancia, construir sus casas poco a poco y dejar un patrimonio real a sus hijos. En cambio, la cultura actual nos empuja a una vida de “gustos” insanos que muchas veces dañan la salud: comidas procesadas, salidas constantes, deudas por viajes innecesarios y compras impulsivas que solo alimentan la vanidad , caprichitos diarios de comida que hubieran terminado engordando los como a muchos de nosotros nos pasó. Al final, esas experiencias efímeras desaparecen, pero las deudas y el no tener lo que se hubiera podido permanecen.

Quiero recuperar esa mentalidad boomer porque he visto que produce resultados sólidos y duraderos. Una vida austera bien entendida libera recursos, fortalece el carácter y genera verdadera libertad financiera. No se trata de renunciar a toda comodidad o sino de ordenar correctamente las prioridades: primero la casa, primero el ahorro, primero la estabilidad familiar. Los viajes y los gustitos pueden venir después, como premio y no como meta.

Cuando uno aprende a controlar los deseos innecesarios, descubre que puede lograr mucho más de lo que imaginaba. Esa es la lección que quiero internalizar: menos apariencia y más sustancia, menos consumo y más construcción.

Quiero ser como un boomer porque ellos entendieron que la verdadera riqueza no se mide en likes ni en destinos visitados, sino en lo que se deja construido para las próximas generaciones.

Quiero ser como un boomer y se que mi gato Gatete lo agradecería. Dios los bendiga.

29/04/2026

RADIO NUEVA VIDA DE PUERTO RICO QUITA A DANTE GEBEL DE SU PROGRAMACIÓN PARA SIEMPRE

En medio de un mundo que presiona constantemente a los cristianos a suavizar su mensaje para “no ofender”, la emisora Radio Nueva Vida (Puerto Rico) ha dado un ejemplo claro de integridad y valentia. Recientemente decidió quitar de su programación los contenidos del reconocido conferencista argentino Dante Gebel, tras sus declaraciones en entrevistas recientes con Luis Novaresio y Andy Kusnetzoff.

Lo que generó esta decisión fueron respuestas consideradas tibias y ambiguas en dos temas fundamentales: el matrimonio igualitario y el ab**to. En lugar de defender con claridad la enseñanza bíblica, Gebel optó por justificaciones personales, distinciones entre “su opinión como Dante” y lo que corresponde al Estado, y frases como “ni a favor ni en contra” del ab**to, mientras afirmaba estar “a favor de la vida”. También mencionó tener amigos homosexuales y no condenar a las personas, lo cual, aunque puede sonar compasivo, dejó una sensación de evasiva ante verdades que la Escritura presenta sin titubeos.

Hay ministerios , iglesias o colectivos para eclesiásticos que incluso por temas de pecados descalificadores no sancionan ni creen en la disciplina bíblica para este tipo de casos , para estos "ministerios" Dante no hizo nada y lo dejarían en su lista de eventos o programación.

Como líderes y creyentes, no podemos permitirnos ser ambiguos. La Biblia es clara: Dios creó al hombre y a la mujer (Génesis 1:27), el matrimonio es la unión de un hombre y una mujer, y la vida humana es sagrada desde la concepción. Defender a los niños no nacidos y a la familia natural no es opcional ni cuestión de “matices políticos”; es parte del testimonio cristiano.

El apóstol Pedro nos exhorta con valentía:

“Estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros” (1 Pedro 3:15).

No se trata de atacar personas, sino de no excusar ni justificar lo que Dios claramente define como incorrecto. Nadie, por más popular o carismático que sea, puede defender lo indefendible sin que eso afecte su testimonio. Cuando un líder evade, suaviza o dice “no sé” frente a cuestiones morales fundamentales, confunde a los creyentes más débiles y debilita la voz de la Iglesia en la cultura.

Aplaudimos la decisión de Radio Nueva Vida. En tiempos de tanta tibieza, se necesita más que nunca que los medios y líderes cristianos resalten, defiendan y proclamen la verdad sin miedo ni ambigüedad. La fidelidad a la Palabra de Dios debe estar por encima de la popularidad, las audiencias o las proyecciones personales.

Que esta decisión sea un llamado a todos los que predicamos y enseñamos: seamos claros, valientes y coherentes. El mundo no necesita otro mensaje diluido; necesita la verdad completa del Evangelio, aunque incomode.

28/04/2026
27/04/2026

La libertad es entender que, cuando pones tu felicidad en Cristo, dejas de depender de las circunstancias externas para estar en paz(2 Corintios 5:7).

La espera en el Señor es tiempo de preparación nunca es tiempo perdido.

27/04/2026

Cómo una iglesia evangélica bíblica no se trata solo de llenar auditorios, sino de hacer discípulos

En el corazón del mandato de nuestro Señor Jesucristo se encuentra la Gran Comisión registrada en Mateo 28:18-20, donde el Resucitado no instruye simplemente a ganar convertidos o atraer multitudes, sino a “hacer discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado”.

Este mandato revela que la esencia de la iglesia no reside en la cantidad de personas que llenan un auditorio los domingos, sino en la transformación profunda de vidas que se someten al señorío de Cristo en todo aspecto de su existencia. Una iglesia evangélica verdaderamente bíblica entiende que el crecimiento numérico, aunque puede ser una bendición de Dios, nunca debe convertirse en el objetivo principal si se logra a costa de la fidelidad doctrinal y el discipulado genuino.

El peligro radica en confundir actividad con madurez espiritual, en celebrar multitudes mientras se descuida la formación de creyentes que conozcan profundamente las Escrituras y vivan conforme a ellas.
No es malo llenar auditorios; de hecho, es motivo de gozo cuando Dios añade a la iglesia día tras día aquellos que han de ser salvos, como ocurrió en los primeros capítulos de Hechos. Sin embargo, se convierte en pecado grave cuando ese llenado se logra mediante un evangelio diluido, ligero y pobre que promete bendiciones temporales sin exigir arrepentimiento verdadero, ni santidad, ni obediencia a la Palabra. Un evangelio “light” que evita hablar del pecado, de la cruz, de la ira de Dios contra la injusticia y de la necesidad de morir al yo para vivir para Cristo, no transforma vidas; simplemente entretiene y acumula personas en un corral de analfabetos bíblicos.

Estos creyentes superficiales pueden aplaudir sermones motivacionales, pero carecen de raíces cuando llegan las pruebas, las persecuciones o las doctrinas difíciles. Producen una generación que confunde emoción con conversión, que repite frases de moda en lugar de meditar en la ley de Jehová de día y de noche. Llenar un auditorio con un mensaje que no confronta el pecado ni exalta la gloria de Dios en la salvación soberana no edifica la iglesia; la debilita desde dentro, dejando un pueblo vulnerable a todo viento de doctrina y a las modas culturales del momento.

Una iglesia que desea ser fiel debe anclarse en una confesión de fe sólida, basada en las confesiones históricas de la fe cristiana que han sido probadas a lo largo de los siglos, como la Confesión de fe Westminster , o las grandes confesiones reformadas que resumen las enseñanzas claras de las Escrituras sobre la Trinidad, la autoridad de la Biblia, la depravación total del hombre, la elección soberana de Dios, la expiación definida, la gracia irresistible y la perseverancia de los santos. Estas confesiones son resúmenes fieles que protegen a la iglesia de la herejía y la ignorancia. Sin una confesión así, de nada sirve llenar el auditorio si todo se reduce a un circo emocional, un festival de ignorancia doctrinal donde se priorizan las experiencias subjetivas por encima de la verdad objetiva de la Palabra.

Una casa construida sobre arena de sentimentalismo y pragmatismo se derrumbará cuando vengan las lluvias de la prueba o los ataques del enemigo. La solidez doctrinal no es opcional; es el fundamento que asegura que la iglesia permanezca como columna y baluarte de la verdad, capaz de resistir las olas de relativismo y sincretismo que azotan nuestro tiempo. Una iglesia sin raíces históricas y bíblicas profundas puede tener multitudes por un tiempo, pero producirá frutos pasajeros y, eventualmente, apostasía disfrazada de “avance”.

Además, una iglesia que experimenta el privilegio de llenar auditorios tiene la responsabilidad sagrada de entrenar a sus líderes para amar, cuidar y acompañar a las ovejas con un discipulado bíblico integral. Esto implica mucho más que programas de bienvenida o eventos masivos; requiere disciplina bíblica cuando hay pecado persistente- empezando dando el ejemplo las familias de los ancianos - , membresía bíblica que implica compromiso mutuo y rendición de cuentas, consejería bíblica que aplica las Escrituras a las luchas reales de la vida —depresión, matrimonios en crisis, adicciones o dudas doctrinales— y no las técnicas psicológicas secularizadas que tanto abundan hoy.

Los líderes deben ser formados para pastorear con ternura y firmeza, como lo hicieron los apóstoles, confrontando el error con amor pero sin compromisos. En muchas iglesias contemporáneas vemos lo contrario: líderes que evitan la confrontación por miedo a perder asistentes, que sustituyen el discipulado uno a uno por espectáculos dominicales, o que tratan a las ovejas como consumidores en lugar de como miembros del cuerpo de Cristo. El verdadero cuidado pastoral forma creyentes que no solo asisten, sino que crecen en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor Jesucristo, que se aman unos a otros, que sirven con sus dones y que están dispuestos a llevar su cruz diariamente.

Igualmente esencial es que una iglesia con grandes auditorios mantenga un gobierno bíblico de ancianos plurales que rindan cuentas mutuamente ante Dios y la congregación. El Nuevo Testamento nunca presenta el modelo de un pastor omnipotente que lo decide todo solo; por el contrario, vemos consistentemente la pluralidad de ancianos —hombres calificados, maduros en la fe, aptos para enseñar y gobernar con mansedumbre— que comparten la carga del pastoreo.

Este modelo protege contra el abuso de poder, contra las decisiones arbitrarias y contra el culto a la personalidad que tanto daño ha causado.

Peor aún es cuando se permite que una mujer usurpe el cargo de pastora o anciana, algo que contradice las instrucciones claras de las Escrituras en pasajes como 1 Timoteo 2:11-15 y 3:1-7, donde se establecen cualificaciones que incluyen ser “marido de una sola mujer” y la distinción de roles entre hombres y mujeres en el gobierno y la enseñanza autoritativa de la iglesia. Del mismo modo, resulta problemático cuando la esposa de un pastor se autoproclama “pastora” o ejerce autoridad equivalente, confundiendo roles familiares con el oficio eclesiástico y violando el principio de orden establecido por Dios en Su Palabra. Un gobierno de ancianos calificados, todos hombres fieles a las Escrituras, asegura rendición de cuentas, diversidad de dones en el liderazgo y protección contra el autoritarismo o el sentimentalismo que puede infiltrarse cuando una sola persona concentra todo el poder.

En conclusión, queridos hermanos y hermanas, que el Señor nos conceda una visión más alta y más santa para Su iglesia. No se trata de rechazar el crecimiento numérico cuando Dios lo otorga en Su soberana gracia, sino de asegurarnos de que ese crecimiento sea el resultado natural de una predicación fiel, un discipulado intencional y una obediencia gozosa a toda la Escritura.

Que nuestras iglesias no se conformen con auditorios llenos de personas que aplauden pero no conocen a Dios profundamente, sino que anhelen ver multitudes de discípulos verdaderos: hombres y mujeres transformados por la Palabra, arraigados en la doctrina apostólica, cuidados por líderes humildes y gobernados según el patrón bíblico.

Que la gracia de nuestro Señor Jesucristo nos impulse a priorizar Su gloria por encima de nuestros números, Su verdad por encima de nuestras estrategias y Su reino por encima de nuestros egos. Que Él nos ayude a ser iglesias que no solo atraen multitudes, sino que las conforman a la imagen de Su Hijo, para que en todo sea exaltado el nombre de Cristo, ahora y para siempre. Amén.

27/04/2026

Asi se ve la realidad frente a la farsa feminista. Acusa a la Iglesia por los errores humanos, cuando en si misma su ideología esta basada en contra de la voluntad de Dios en su Santa e Inerrante Palabra y en contra de la naturaleza misma.

¿Quieres que tu escuela/facultad sea el Escuela/facultad mas cotizado en Trujillo?

Haga clic aquí para reclamar su Entrada Patrocinada.

Localización

Categoría

Dirección


Trujillo
PERU21