22/09/2025
El R.P. Lanziers, hacia labor pastoral incluso en las cárceles ("Bienaventurados los que visitan a los presos...", "Porque estuve preso y me visitaste..."). Visitaba a condenados por terrorismo.
Pronto se dio cuenta que habían tres clases de condenados por terrorismo:
* Los que no se arrepentían (Él sabía que encontraría casos así)
* Los que sí se arrepentían (Él tenía esperanza que hubieran cada vez más casos así, para salvar almas)
* Los que en su forma de hablar no tenían el léxico o vocabulario propio de la izquierda marxista-leninista-maoísta-"pensamiento Gonzalo", y que afirmaban ser inocentes (esto no se lo esperaba, y era evidente que decían la verdad).
El fujimorismo, copiando mal una fórmula colombiana, habla instaurado "jueces sin rostro", "juicios sumarios" y la "ley del arrepentimiento" (según la cual los terroristas debían delatar a sus camaradas para que se les disminuya la pena, cuanto más delaciones, menos tiempo de cárcel), todo lo cual produjo que, hubieran casos en que se condenaron a inocentes que no eran terroristas
Como el anciano R.P. había sido confesor de la familia de los padres de Fujimori, se conocían, y así consiguió que Fujimori aceptara "indultar" a los que el R.P. incluyese en una relación (es decir, los inocentes erróneamente condenados). El R.P. tenía reconocimiento público por su sentido de justicia y verdad. Así se conformó la "Comisión Lanziers".
De esta manera fue como el propio Fujimori comenzó a liberar a inocentes que equivocadamente habían sido condenados por terrorismo. Esta labor humanitaria fue correctamente continuada por Valentín Paniagua y Alejandro Toledo.
Esa es la verdadera historia. Que no te engañen, que no te mientan, defiende y difunde la verdad: Valentín Paniagua nunca liberó terroristas.