12/05/2020
Normalmente , ninguna persona siente los latidos cardíacos, pero casi todos - en algún momento de nuestras vidas- hemos sentido palpitaciones ; es decir, hemos objetivado el palpitar de nuestro corazón en mayor o menor intensidad. Estos latidos pueden ser debidos a situaciones tan simples como la reacción del corazón ante un estímulo (ejercicio, estrés, miedo, ansiedad, etc.), o a enfermedades cardíacas que pueden provocarnos diversas alteraciones del ritmo cardíaco denominadas como arritmias. Muchas veces, no basta con un electrocardiograma para detectar estas anomalías, pues éste sólo registra los latidos cardíacos en algunos segundos, tiempo en el cual puede no presentarse la arritmia.
Para evaluar mejor las arritmias necesitamos de un procedimiento especializado denominado estudio Holter, el cual hace un registro eletrocardiográfico de 24 horas, tiempo que va a permitir, con mucha mayor probabilidad, registrar la arritmia, clasificarla y determinar su severidad.
Se coloca al pacientes electrodos en el pecho unidos a cables que se conectan a su vez con el monitor Holter, el cual a manera de grabadora va a registrar los latidos cardíacos.
Luego de 24 horas, se retira el equipo, se trasmite la información a una computadora donde el cardiólogo procede a realizar la lectura del estudio, terminando finalmente con la redacción del informe con el diagnóstico de la respectiva arritmia.