28/02/2020
LA DESCONFIANZA
Es una palabra que hoy en día toma mucho sentido. NO DEBEMOS CONFIAR. Sin embargo, de qué se trata esto.
La falta de confianza en una persona o en una situación genera sentimientos incómodos que nos nos dejan vivir con paz y tranquilidad. El que desconfía está inseguro, fastidiado, molesto, inquieto, ansioso, pesimista. Agrede a los demás, los lapida, los minimiza, los anula. Quiere controlarlo todo, solo él o ella saben todo, se estresa, se enferma, se muere.
El ser humano ha sido creado con dosis de confianza, hemos sido creados, diseñados para confiar, por lo tanto no es grato tener que vivir haciendo lo contrario.
Es cierto,que podemos tener múltiples razones válidas para desconfiar... pero necesitamos aprender a confiar cada día.
El ser humano va a fallar, nadie es perfecto. Ni siquiera el que desconfía es perfecto, puede que cometa menos errores pero los comete.
Debemos dar oportunidades a la gente, a las situaciones. Debemos perdonar y volver a empezar. Si vivimos constantemente desconfiando no vamos a vivir, si creemos que a cada segundo van a darnos una puñalada por la espalda vamos a perderle el Sentido a esta vida.
Todavía hay gente buena, todavía hay gente que hace cosas con el único interés de ayudar, todavía hay gente honesta, sincera, servicial. Gente en la que podemos confiar......Y cómo son pocos,, hay que buscarlos y cuidarlos como oro para que permanezcan a nuestro lado por mucho tiempo.
Si eres una persona que desconfia mucho....Oro esta mañana, que Dios sane tu corazón, que ponga a tu alrededor a gente que pueda comportarse con integridad y te demuestre que se puede volver a confiar; pero sobre todo oro para que conozcas la FIDELIDAD E INTEGRIDAD DE DIOS EN TU VIDA... para que sepas QUE TU CREADOR NUNCA TE FALLARA, QUE EL CUIDA DE LO TUYO, QUE DONDE TU NO VES EL VE Y QUE AUNQUE NO ENTIENDAS NADA TODO LO QUE HACE ES PERFECTO PARA QUE PUEDAS VIVIR EN PAZ
Fíate de Jehová de todo tu corazón,
Y no te apoyes en tu propia prudencia.
Reconócelo en todos tus caminos,
Y él enderezará tus veredas. (Proverbios 3:5-6)