04/02/2026
Política, poder y cultura en Puno: cuando la fe se convierte en negocio
En Puno, la fe y la devoción a la Virgen de la Candelaria deberían ser el corazón de nuestra expresión cultural. Sin embargo, en los últimos años, resulta cada vez más evidente cómo algunos dirigentes de conjuntos y bloques han transformado la cultura en una plataforma de poder personal y lucro económico. Se cobra por todo: cuotas excesivas, aportes obligatorios, “colaboraciones” encubiertas y otros mecanismos que terminan asfixiando a los danzantes y fieles que solo desean expresar su devoción.
Lo más preocupante es que, para ciertos dirigentes, la cultura ya no es identidad ni tradición, sino una escalera política para acceder a cargos, influencias y beneficios. Existen casos ampliamente comentados en la ciudad donde presidentes o coordinadores acumulan denuncias, manejos poco claros de dinero y prácticas que contradicen el espíritu de fe que dicen representar. La devoción se instrumentaliza, y el sacrificio del pueblo se convierte en caja chica de unos pocos.
Ante esta realidad, surge una pregunta legítima: ¿por qué no existe una fiscalización real? ¿Por qué entidades como la SUNAT no investigan el origen y destino de estos ingresos, cuando es evidente que se manejan grandes sumas de dinero fuera de todo control? La cultura no puede seguir siendo refugio de la informalidad ni excusa para el lavado de activos. Defender la Candelaria es también exigir transparencia, ética y respeto al pueblo puneño. La fe no se cobra, se honra.