02/04/2019
A los abogados, abogadas( también futuros) en su día... Sólo para aquellos que con sus actos hacen de éste mundo un lugar digno para vivir, y sienten calar en lo más profundo de su ser cada vez que en algún rincón del mundo se comete un acto de injusticia y se comprometen con una causa que parece ajena pero que en el fondo es su causa, porque la justicia nos gobierna y compete a todos como fin e inicio de la expresión más pura de la evolución espiritual humana. La noble profesión de abogado es un estilo de vida, no se puede ser sino guerrero de la justicia sino se siente en el alma el amor más puro por su semejantes. Y en estos tiempos de confusión organizada, de desorden sangriento, de arbitrariedad conciente, de humanidad deshumanizada, que no debemos aceptar y que nada debe parecernos imposible de cambiar, de evolucionar y asumiendo como causa histórica los abogados de hoy de mañana tenemos la mision y el privilegio de construir por lo menos en nuestras vidas la sociedad que nuestras almas concientes añoran y servir con pundonor y amor para que nuestras vidas no sean vano.